El racismo en el Perú: ¿Cómo enfrentarlo?

El racismo y la discriminación son problemas que afectan a nuestra sociedad. Reconocer nuestras actitudes es un primer paso para responder.

Si te piden que describas las características físicas de un peruano ¿Qué dirías?. ¿Son todos de piel oscura o clara? ¿Los caracteriza algún color de ojos en específico?. No existe una respuesta correcta, pertenecemos a un país con una gran diversidad de culturas. 

Sin embargo, nuestra actitud a ciertos rasgos puede ser distinta y eso evidencia que aún existe un problema de racismo y discriminación en nuestro país, Para la antropóloga María Inés Quevedo, la actitud que tengas frente a estos casos puede ser discriminatoria e inconsciente. “A veces hasta imperceptible¨, añade. Sucede que ciertos comportamientos han sido naturalizados en nuestro día a día. Tanto así, que podemos considerar que estos actos no son racistas. 

Un problema estructural y sistemático

De acuerdo con Quevedo, toda sociedad es algo etnocentrista. Esto quiere decir que inconscientemente sus miembros consideran que son en algún grado superiores a otros. El colonialismo por el que pasó el país, ha llenado de contenido simbólico a nuestro etnocentrismo. De esta manera, hemos construido estereotipos sobre determinados grupos creando una profunda discriminación étnico-racial de la cual no es fácil liberarnos. 

Casos discriminatorios se dan a diario en el Perú y muchos de ellos pasan desapercibidos. A pesar de ser un país pluricultural, según una encuesta realizada por el Ministerio de Cultura, los principales lugares donde un peruano se ha sentido discriminado son espacios públicos: hospitales, comisarías y municipalidades. En ellos, el nivel de ingreso, la vestimenta o la forma de hablar son motivos de discriminación. 

El Perú es un país con una diversidad cultura alta. Sin embargo, existe un problema de racismo y discriminación étnico-racial. Foto: El Comercio.
El Perú es un país con una diversidad cultura alta. Sin embargo, existe un problema de racismo y discriminación étnico-racial. Foto: El Comercio.

Para la abogada Ana Paula Mendoza, esto ocurre porque estos servicios estatales están pensados en castellano y no se ajustan a las particularidades lingüísticas o culturales, de acuerdo a los ciudadanos. “Muchos de los servicios han sido diseñados desde una cultura dominante occidental”, señala. Frente a ello, el Viceministerio de Interculturalidad, cuenta una Dirección de Lenguas Indígenas, que ofrece cursos para intérpretes y traductores en 40 de las 48 lenguas que existen en el Perú. Esto viene permitiendo que cada vez más, las personas reciban un servicio en su lengua. 

Por otro lado, Mendoza señala que los mecanismos de defensa legal muchas veces no son efectivos. Las denuncias por discriminación pueden enfrentar trabas que dificultan su avance. Como resultado, algunas autoridades no validan la conducta denunciada o las penas de cárcel parecen exageradas. Esta indiferencia termina cansando al denunciante, dejando la terrible sensación de ser ignorado. 

Ver el problema en nosotros mismos 

Otro dato revelador es que el 53% de los encuestados considera a los peruanos racistas, pero solo el 8% se considera a sí mismo racista. Para el investigador social, Jair Augusto Rolleri, esto puede deberse a la normalización de las conductas discriminatorias. Al ser aceptadas socialmente, es difícil aceptar que son racistas o discriminatorias.

Desde los apodos de cariño que le pones a tus amigo como “negro” o “cholo”, hasta el humor negro en redes sociales, la discriminación está presente en distintos espacios. Un estudio experimental de la Universidad del Pacífico, mostró que los CVs con foto y apellido de origen blanco recibieron 45% más llamadas que los de apellido andino, concluyendo que sí influyen en el ámbito laboral y, por tanto, en nuestro acceso a oportunidades. 

Un estudio elaborado por la Universidad del Pacífico, mostró que los empleadores pueden dejarse influenciar por la foto y el apellido para tomar una decisión laboral. Foto: Bizneo HR.
Un estudio elaborado por la Universidad del Pacífico, mostró que los empleadores pueden dejarse influenciar por la foto y el apellido para tomar una decisión laboral. Foto: Bizneo HR.

Esto también ocurre en la publicidad o en la televisión. “Uno normaliza cierto tipo de caracterizaciones, se crea estereotipos y prejuicios”, comenta Mendoza. Aunque se pueda diferenciar el personaje de ficción de la realidad, existen simbolismos que permanecen. 

¿Qué se puede hacer al respecto?

Una de las terribles consecuencias de la discriminación racial es que afecta nuestras oportunidades y genera barreras para el disfrute de servicios. A diario observamos la restricción de acceso a determinados lugares o el trato distinto de acuerdo al fenotipo o nivel socioeconómico de las personas. El racismo y la discriminación son problemas públicos y como tal, deben ser atendido por el Estado y nuestra sociedad.

Afortunadamente, se han tomado acciones. Por ejemplo, desde el 2004, se reconoce el Recurso de Amparo en defensa de la igualdad y el derecho a no ser discriminado. Asimismo, desde el 2006, los distritos han avanzado con ordenanzas que sancionan la discriminación, práctica que ha sido imitada por los Gobiernos Regionales. Finalmente, con la creación del Ministerio de Cultura en el 2010, se vienen apoyando acciones para evitar y sancionar cualquier tipo de exclusión o discriminación.

La plataforma "Alerta contra el racismo" permite visibilizar acciones discriminatorias. Foto: Alerta Contra El Racismo.
La plataforma “Alerta contra el racismo” permite visibilizar acciones discriminatorias. Foto: Alerta Contra El Racismo.

Actualmente, la plataforma Alerta Contra el Racismo permite reportar casos de discriminación por parte de la ciudadanía así como identificar protocolos para denunciarlos. Además utilizan la data para poder monitorear cómo se presenta esta problemática en el país. Esto ha llevado a la disculpa pública por parte de empresas y también a que otras, como Alicorp recientemente, opten por cambiar la publicidad de sus marcas para evitar contenido discriminatorio. 

De forma individual, el primer paso, para los expertos, es reconocer que vivimos en una sociedad racista y ser conscientes de nuestro etnocentrismo. El segundo es la autocrítica, cuestionando nuestras propias acciones. Por último, aceptar y valorar nuestra diversidad para poder librarnos de los estereotipos, crear empatía y romper el vínculo vicioso de la discriminación racial. Celebrar nuestras diferencias, que hacen del Perú un país con alta riqueza cultural. Conociendo verdaderamente al otro podremos lograr un diálogo abierto y horizontal. 

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