El duelo nos afecta a todos

Puede que creas que no has pasado por ningún duelo, pero te aseguramos que sí. En esta nota, te contamos lo que necesitas saber sobre esta difícil etapa y cómo hacer que no sea tan dura.

A diferencia de lo que crees, la gran mayoría ha pasado por distintos duelos en su vida. Visto como el proceso de pérdida significativa, un duelo puede ser la partida de un familiar, el fin de una relación, el despido de un trabajo o la ausencia de una parte del cuerpo. Frente a este proceso, reaccionamos de formas distintas y usualmente seguimos adelante. Sin embargo, ¿Qué pasa cuando no podemos hacerlo? Y más aún, ¿Qué pasa ahora en tiempos de COVID-19 donde mucha gente muere?

¿Cómo saber si estoy pasando por un duelo de manera saludable? 

Algunos profesionales han distinguido entre etapas y tiempos para tratar un duelo. Sin embargo, lo cierto es que no existe una forma correcta para vivirlo. Para Paz Lancho, psicóloga de orientación psicoanalítica, aunque existen etapas, estas no son secuenciales ni tienen un orden por el cual una persona deba regir sus sentimientos. Hay un espacio de negación, de cólera, tristeza y de resignación, que es lo que usualmente lleva a cerrar un duelo saludable.

Similar opinión comparte Martha Paredes, psicóloga clínica, “el duelo es un proceso de adaptación que tiene diferentes tiempos y van a estar ajustados a la particularidad de quien atraviesa el duelo”. Para ambas, es importante aceptar estas emociones y respetar nuestro propio tiempo. Incluso, frente a sentimientos dolorosos y desagradables, resulta importante seguir manteniéndonos funcionales y presentes en nuestra realidad, ya que son emociones absolutamente naturales.

Foto: Nik Shuliahin
El duelo patológico: ¿Me puede pasar a mí?

Como dijimos, hay personas que aceptan la realidad como viene. Sin embargo, el duelo patológico se manifiesta cuando nos desconectamos de la realidad. Nuestros sentimientos no nos dejan avanzar y afectan nuestra vida diaria. Sin herramientas para aceptar la realidad ni adaptarnos, nos sentimos desprotegidos. Paz Lancho señala que el duelo patológico surge cuando no se puede aceptar la idea de pérdida. Definitivamente, el tiempo y las emociones nos pueden decir algo, pero en el psicoanálisis es importante entender dónde está golpeando esta pérdida y cómo afecta nuestro desarrollo.

Desde el plano cognitivo, terreno de Martha Paredes, en un duelo patológico adoptamos una conducta poco funcional y nos vemos rodeados de emociones muy agudas. Ella añade que “ambos procesos involucran emociones que son difíciles de procesar, duras y dolorosas, pero la gran diferencia en un proceso patológico es que dejas de funcionar dentro de la normalidad”.

Ahora bien, aunque se parecen, el duelo no es sinónimo de depresión. El primero es un trastorno de adaptación ante la ausencia; el segundo, un estado de ánimo. Sin embargo, de acuerdo a estudios, la depresión, los problemas de apego o la tendencia a pensamientos absolutos pueden impactar más en el proceso. Martha considera que si bien puede ser un factor de riesgo para pasar por un duelo patológico, no es un determinante.

Viviendo el duelo ante la COVID-19

Debido a la COVID-19, muchas personas han perdido a seres queridos. Se calcula, que el mundo cuenta más de 421 mil muertos. Con el número de víctimas en aumento, son más aquellos que tendrán que pasar por este proceso de duelo. Sin embargo, para Rosa Zapata, psicóloga de la Dirección de Salud Mental del MINSA, los peruanos no están pasando por un duelo “normal” porque esta “normalidad” también se ha visto afectada.

Para la especialista, esto se debe a dos motivos. Por un lado, el aislamiento social ha impedido que se realicen rituales como los velorios o, peor aún, acompañar a nuestros familiares en la muerte. Esto también es complementado por especialistas de la PUCP, que señalan que debido al aislamiento, la oportunidad para expresar sentimientos a través del contacto social es menor. Por otro, al estar preocupados por la salud de los familiares vivos, lo que prima es el miedo. Como señala, el período de duelo ha sido postergado porque las personas se mantienen en una negación para asumir sus problemas más latentes. Martha coincide en que este  es un duelo distinto, pero confía en que nuestra flexibilidad y resiliencia, nos ayudarán a adaptarnos a la realidad.

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