¿Qué ocurre en la Amazonía y qué podemos hacer?

Los incendios forestales en la Amazonía, uno de nuestros ecosistemas más importantes, deben llevarnos a entender el problema y tomar acciones para solucionarlo.

La Amazonía, la selva tropical más grande del mundo, representa una reserva vital de carbono que desacelera el ritmo del calentamiento global. También, es el hogar de un millón de miembros de poblaciones indígenas y cerca de tres millones de tipos de plantas y animales, siendo la cuarta parte de las especies de la Tierra, según la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).

Lamentablemente, dicha zona está viviendo el peor desastre ecológico de los últimos siete años en un incendio sin precedentes. Más de 40 mil focos de incendio se han registrado, principalmente en Brasil, donde un estimado de 1290 hectáreas del territorio han sido reducidas a cenizas, lo que significa la pérdida de ecosistema y la contaminación del aire.

Los incendios forestales son frecuentes en estación seca, pero en algunos casos, su propagación se debe a la quema ilegal y a la deforestación, con el fin de criar ganado y abrir espacio para la agricultura.

¿Quiénes son los responsables?

De acuerdo a IPAM Amazonía, organización científica que apoya el desarrollo sostenible en Amazonía, la explicación de los incendios forestales va más allá del clima. Los días de lluvia en Brasil, indican que la sequía de este año ha sido débil. Las cifras  están muy lejos de sequías intensas como las registradas en el año 2016, cuando se produjo un fuerte incendio forestal, o de los años 2005 y 2010.

Los 10 municipios de la Amazonía con el mayor número de focos de incendios y el área deforestada entre enero y julio de 2019. Fuente: IPAM, con Datos de INPE y SAD / Imazon.
Los 10 municipios de la Amazonía con el mayor número de focos de incendios y el área deforestada entre enero y julio de 2019. Fuente: IPAM, con Datos de INPE y SAD / Imazon.

Como muestra la tabla, la relación entre focos de incendio y deforestación es alta en la mayoría de los casos. De acuerdo a cifras, estos 10 municipios son responsables del 37% de los focos de calor en el 2019 y del 43% de la deforestación hasta julio. Sin una sequía evidente, es claro que los incendios son provocados para limpiar las áreas recién deforestadas.

¿Cómo se está afrontando?

Vinicius Silgueiro, coordinador de Geotecnologías del Instituto Centro de Vida, una organización sin fines de lucro establecida en Mato Grosso, admite que zonas como las de Mato Grosso son frágiles y difíciles de regenerar. El trabajo de esta organización consiste en crear soluciones para el uso sostenible de tierra y recursos naturales, una labor que realizan otras ONG de la zona.

Actualmente, el gobierno brasileño ha enviado aviones militares para apagar la zona de incendio. En Bolivia, el presidente Evo Morales, ha contratado el avión cisterna más grande para apagar incendios. Sin embargo, estas medidas no son suficientes. Estos gobiernos, que han retrocedido en la fiscalización y promovido la quema del bosque, deben fortalecer su política ambiental.

Otro incentivo es la presión internacional. Los líderes de la cumbre G7 en Francia han ofrecido su ayuda en la Amazonía sin mucho éxito mientras que otros países como Noruega, han aplicado sanciones a Brasil.

¿Qué podemos hacer?

La solución no solo está en nuestras autoridades. Es obvio que en el corto plazo la misión es apagar el fuego. Pero, más allá del incendio, se debe concientizar a agricultores y ganaderos, a fin de que dejen de quemar el bosque para preparar la tierra. El apoyo de los municipios y Estados para lograrlo es fundamental, aunque algunos se encuentren en contra del cuidado del bosque.

También, debemos repensar nuestros hábitos. El aumento de la deforestación radica en parte en la demanda por productos agropecuarios. De acuerdo a la FAO, la agricultura comercial fue responsable de aproximadamente 70% de deforestación en Latinoamérica. Esto junto a otras actividades, como el consumo de plástico o la industria fast fashion, solo hacen más vulnerable a nuestro ecosistema.

Finalmente, los colectivos y ONG cumplen un rol importante: fomentar nuevos productos, instruir en manejo de técnicas cortafuego o desincentivar la quema de tierra son soluciones. La situación de Brasil no es ajena a la nuestra, donde la tala y minería ilegal afectan al bosque. Iniciativas sociales como AMPA, Reforestamos por  Naturaleza e o estatales como SERNARP o el Programa Nacional de Conservación de Bosques vienen luchando por proteger el bosque y fomentar su aprovechamiento sostenible. ¡Tú también puedes!

Iniciativas como Reforestamos por Naturaleza (reforesta.pe) permiten que tú ayudes a sembrar un árbol nuevo con una colaboración económica.
Iniciativas como Reforestamos por Naturaleza (reforesta.pe) permiten que tú ayudes a sembrar un árbol nuevo con una colaboración económica.

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