El cómic, el nuevo protagonista de las librerías

El último domingo, después de 17 días, culminó la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL). Un evento que reunió a más de 190 editoriales, librerías y demás negocios relacionados a la lectura. En esta edición, un tipo de historia reafirmó su espacio ya ganado entre los lectores. Se trata del cómic.

De acuerdo con la Cámara Peruana del Libro, las ventas en la FIL 2019 se incrementaron en más de un 5% en comparación con el 2018. Asimismo, la asistencia fue un 4% superior, alcanzado alrededor de 586,900 personas. A pesar que muchos condenen al Perú como “un país que no lee”, las cifras parecen indicar lo contrario. Este crecimiento, probablemente, también esté relacionado con la diversificación de la oferta. Y dentro de esta, el cómic ha llegado para quedarse.

Si retrocedemos unos cuantos años atrás, el cómic y las novelas gráficas no eran recurrentes en las librerías peruanas. Sin lugares especializados, sus referentes eran poco conocidos a nivel general. No obstante, en los últimos años, la demanda ha aumentado. El resurgimiento de superhéroes, la globalización, la producción de películas y series de relatos con un origen en viñetas han sido importantes en este campo. A la fecha, varias librerías ya cuentan con una sección de historietas e incluso hay centros especializados como Comic Center Store Perú.

Asimismo, a partir de inicios del siglo XXI, han aparecido más sellos y líneas editoriales que solo se concentran en la publicación de libros ilustrados y/o en viñetas. Entre las cuales, están: Astiberri, Sexto Piso, ECC Ediciones, etc.

Foto: Leyla López para Vía Expresa
El Cómic en la FIL

En comparación con la edición anterior, se llevó a cabo un mayor número de actividades relacionadas a las historietas en esta FIL, agrupadas en el llamado: “Salón del Cómic.” Una jornada especial de dos días que permitió reunir artistas nacionales e internacionales como Edmond Baudoin, Hervi, La Watson, Power Paola, Ana Paula Machuca, Brenda Román, Carlín, entre otros. Así, se trataron temas como el cómic como contracultura, el dibujo frente a la tradición, su legado en la literatura y, la participación y visión de las mujeres en estas historias.

Los autores brindaron al público asistente distintas perspectivas sobre los temas mencionados. Desde un inicio, fue notorio su amor al arte y, en especial, por las viñetas. Como mencionaba el chileno Claudio Rocco, de forma muy sentida y expresiva: “No tengo sangre, tengo tinta china”. Para los que recién inician en este campo, el consejo fue claro: no dejar de dibujar y no traicionarse a sí mismos.

Por más trabajos en viñetas

La combinación de imagen y texto expuesta a través de viñetas brinda una perspectiva distinta al lector. Aunque se solía subestimar el valor de estas historias, con el tiempo, se ha logrado cambiar este pensamiento. Un hecho resulta fundamental: la entrega del Pulitzer a ‘Maus’, obra de Art Spiegelman, en 1992. De tal forma, se demostró que el cómic puede ser una obra literaria de gran mérito.

En el caso de la FIL, una crítica personal es que en las charlas a las que asistimos los dos días del Salón del Cómic, la asistencia llegó al 60% de la capacidad de la sala. Esto muestra la necesidad de promover a los autores y sus obras, especialmente si se trata de personas tan apasionadas y dedicadas como las que nos tocó ver en esas jornadas.

El apoyo debe venir tanto de lectores como editoriales. En muchas ocasiones, son los propios historicistas los que se autopublican o realizan las ventas. Como bien menciona la chilena Pati Aguilera, una de las creadoras de la revista de cómic hecha por mujeres ‘Brígida’: “Hay que moverse, no podemos esperar que los demás hagan cosas por nosotros”. Es así como varios autores han logrado hacerse un nombre por ellos mismos.

Por otro lado, la autora Power Paola, destacó durante una de sus charlas, la camaradería que existe en esta comunidad de artistas: “Siempre he sentido en el mundo de la historieta una cosa mucho más solidaria. Siento que hay un poco más de compañerismo que en el mundo del arte”.

El cómic ya tiene un espacio ganado. No obstante, es necesario continuar con la difusión de nuevos autores, espacios y trabajos para que pueda seguir expandiéndose y, así, llegar cada vez a más personas.

 

 

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