¿Por qué llorar alivia y te hace mejor persona?

Por alguna razón, en nuestro contexto, secar nuestras lágrimas se conoce como técnica universal de autocontrol. ¿Cuántas lágrimas ocultamos? ¿Por qué lo hacemos? ¿Nos sirve de algo llorar?

Hablemos del llanto. Ese líquido extraño que sale por nuestros ojos cuando sentimos una pérdida o dolor, cuando nos llega un alivio, satisfacción o algo más. Las lágrimas tienden a ser incómodas, haciendo que nuestra primera reacción sea detener u ocultar su caída. Detrás de esa actitud se disfraza la idea de que debemos resistirlas para ser fuertes, lo cual puede ser muy frustrante. ¿Te imaginas tener que esconderte para reír?

Así como la risa, el llanto tiene funciones. Diversas investigaciones, señalan que el llanto tiene muchos beneficios más allá de limpiar y lubricar tus ojos y en esta nota te contamos algunos.

  • Le da voz a nuestro malestar

Nos permite darle un lugar externo a un sentir. Muchas veces confundimos el estar “regulados emocionalmente” con no expresar nuestras emociones, pero parte de controlar una emoción es reconocerla y aceptarla. Regularse es poder expresar este sentir de manera saludable y llorar cuando algo nos da tristeza o alegría, lo es. En este sentido, el llanto es una expresión emocional que nos ayuda a aceptar nuestras emociones, incluso cuando lloramos de felicidad.

  • Alivia tensiones

El alivio post llanto no se asocia con la reducción de la intensidad o eliminación de la emoción, es por eso que muchas veces luego de llorar la emoción sigue hincándonos por algún rincón. Sin embargo, existe una sensación de alivio. Expresar emociones mediante el llanto reduce la tensión que nos ocasiona inhibir la expresión de nuestras emociones. En este sentido, el llanto es un drenaje sanador.

  • Transmite mensajes

Así como cuando vemos una playa en bandera roja que nos avisa que el mar está inquieto, las lágrimas nos transmiten mensajes que ayudan a comprendernos y comprender a otro. Nos llevan a prestar atención a nuestro mundo interno y al de los demás, haciéndonos más conscientes de los sentimientos escondidos y de sus significados. Así, cuando vemos a alguien llorando concluimos que probablemente algo va mal y cuando lloramos, que algo nos ha afectado. Esa es información valiosa para el autoconocimiento y la empatía.

  • Nos hace recordar

¿Sabías que los estados afectivos facilitan que recordemos información congruente con ese estado emocional? Al llorar, conectamos con nuestros sentimientos y eso nos hace evocar recuerdos de determinados eventos y personas asociadas a ellos. Es por eso que a veces cuando estás muy feliz alguien que quieres mucho pasa por tu mente o cuando estás triste, recuerdas lugares y personas con las que te sentiste de ese modo o te ayudaron.

  • Es un comportamiento de búsqueda de apoyo

Inevitablemente, las lágrimas nos dan la posibilidad de ayudar y ser ayudados. De manera intencional o no, buscamos ser sostenidos y cuando vemos a alguien llorar nos preguntamos qué podemos hacer para ayudar. El llanto nos permite apoyarnos en otros. Así, en cualquiera de los casos, dar o recibir consuelo puede mejorar nuestro estado de ánimo.

  • Genera un compartir empático de emociones

Llorar frente a alguien o con alguien puede generar un vínculo mágico con sabor a comprensión, complicidad y cercanía. Seguramente alguna vez has llorado con alguien cercano y comprendes a lo que me refiero. Ese vínculo de soporte es muy poderoso ya que puede reducir el sufrimiento y aumentar las alegrías cuando se sienten compartidas.

  • Nos permite protestar ante una injusticia

Nos permite comunicar nuestro desacuerdo al ser tratados de una manera que percibimos como injusta.  De este modo, las lágrimas son un canal de expresión que nos deja protestar cuando estamos sufriendo. ¿Realmente sería beneficioso eliminar este megáfono afectivo en momentos como estos?

  • Puede mejorar nuestra autoimagen

Puede generar un efecto tranquilizador ya que forma una imagen cálida sobre nosotros mismos. Por un lado, la empatía que sentimos al conectar con alguien que sufre nos indica que somos humanos capaces de formar conexiones afectivas genuinas. También, percibir que el otro aprecia cómo actuamos influye de manera positiva en cómo nos vemos.

  • Despierta sus propios analgésicos naturales

Investigaciones señalan que el llanto y/o sollozo tiene efecto positivo en el estado de ánimo gracias a la segregación de endorfinas en el SNC, las cuales se asocian con la tolerancia al dolor físico y emocional. Asimismo, se libera oxitocina, hormona que aumenta la sensación de calma, bienestar y disminuye los niveles de cortisol.

El dato

  • Sabías que en Japón existen clubs llamados Rui-Katsu (buscando lágrimas) enfocados en promover el llanto grupal mediante medios audiovisuales como método para aliviar el estrés.

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