Wing Factory: Una parada obligatoria de alitas en Lima

Wing Factory es un concepto bien ejecutado en el que se corrigen detalles importantes que son imprescindibles para encontrar un lugar donde se respira pasión e innovación.

En Vía Expresa somos fans de las alitas. En mi caso, cuando voy a comer no soy de pedirme un plato de alitas pero para un plan con amigos me parece ideal, son ricas, económicas, de fácil preparación y muy versátiles en cuanto a sabores.

¿Qué es lo que uno busca en las alitas?  Es importante resaltar que la bondad de las alitas recae en la cocción. Hay que tener claro que el tamaño influye muchísimo en el tiempo y la temperatura del fuego. No hay nada peor que unas alitas chicas y sobrecocidas.

Wing Factory apuesta por corregir estos y otros detalles bajo tres pilares importantes: la calidad, la cocción y la salsa. No solo eso, es una de esas buenas ideas que nacen entre amigos. Rodrigo Urbina y Frank Chávez son los fundadores de Wing Factory y apuestan por un servicio acogedor. Es Rodrigo quien se acerca personalmente a la mesa de los clientes mientras estos se entretienen entre las plantas y paredes con firmas que adornan el local. Sin más, te contamos nuestra experiencia.

Las alitas

Las alitas están muy bien hechas, son simplemente perfectas. Tienen buen tamaño, la carne se desprende fácilmente del hueso, son tiernas por dentro y tienen un toque crocante por fuera. Ese mix permite recibir la cantidad exacta de salsa para que no falte ni sobre.

En total hay 10 salsas, pero nosotros probamos solo 5. Nuestra favorita fue la Si-tri-k, una salsa que era como  mayonesa pero que tenía notas a canela china y limón chino con un toque final de hierbabuena. También probamos la Peruvian, la clásica Buffalo, la Teriyaki y La Factory, que es la salsa de la casa. Para los niños – o para quienes no gusten de las alitas –  también hay boneless que pueden pedir con las mismas salsas de las alitas.

Los acompañamientos de Wing Factory

Una gran diferencia frente a otras propuestas es la diversidad de acompañamientos. Nosotros pedimos una porción de papas fritas, una porción de aros de cebolla y una de cheese fingers. A estos se suman otras opciones como camotes fritos, bastones de apio  y ensalada mixta. Cada guarnición tiene un precio que oscila entre los S/ 6 y los S/ 12.

Los aros de cebolla son de buen tamaño, probablemente el doble que el tamaño regular, vienen fritas con tempura y panko. Como resultado, tenemos una costra crocante y con sabor, lo que no permite que la cebolla pierda su crujiente indispensable.

Por su lado, los cheese fingers son elaborados con masa de tequeños venezolanos y el relleno es queso mozarella. Estos son acompañados de una mayonesa de palta, de sabor sutil e interesante, con el toque final que lo dan el limón y el culantro.

La sorpresa de la casa fue una combinación interesante de especias. Se trata de una salsa que lleva un poco de orégano, azúcar, sal, nuez moscada, paprika, pimienta y canela en polvo. Esto da como resultado un sazonado ideal que sirve para cualquier acompañamiento.

Luego de 15 meses atendiendo, Rodrigo y Frank Chávez pueden decir con orgullo que el 70% de sus clientes es frecuente. Les creemos, así que volveremos pronto.

Rodrigo Urbina, uno de los socios de Wing Factory.
Rodrigo Urbina, uno de los socios de Wing Factory.
Los extras

Si estás interesado en ir, te dejamos algunos datos:

  • Dirección: Av. Pedro Venturo 489, Surco.
  • Delivery: Solo a través de la app Glovo.
  • Horario de atención: Varía, de martes a jueves abre desde las 6 p.m. y fines de semana desde las 12:30 p.m.
  • Método de pago: Aceptan efectivo, VISA y Mastercard.
  • Parqueo: Cuentan con un estacionamiento pequeño.

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