River Plate, los verdaderos campeones

River Plate se proclamó campeón de la Copa Libertadores al vencer 3 a 1 en la prórroga a Boca Juniors.

Hasta que por fin se jugó. Un mes después del primer partido, a muchos kilómetros de distancia, en Madrid, se dio lugar luego de tanta espera al duelo de vuelta entre los equipos más grandes de la Argentina.

No fue un partido vistoso fuera de algunas jugadas colectivas del equipo millonario en el segundo tiempo, las cuales casi siempre salieron de los botines del colombiano Juan Fernando Quintero, figura del partido por la revolución que generó su ingreso al campo de juego y el sublime gol anotado para voltear el partido en el Bernabéu.

Por el contrario, fue un duelo frenético, combativo, con mucha tensión sobretodo en el primer tiempo donde hubieron muchas faltas y pocas ocasiones de gol, hasta que en los minutos finales, un contragolpe letal de los xeneizes que forjó el uruguayo Nahitan Nández con un excelente pase filtrado, dejó mal parada a la saga millonaria que no pudo controlar la velocidad del ‘Pipa’ Benedetto quien con un regate dejó desairado a Maidana y colocó al lado izquierdo de Armani el primer gol del partido.

River, de la mano de su DT Marcelo Gallardo le dio vuelta al marcador con una propuesta de mayor posesión en el segundo tiempo, en donde el ingreso de ‘Juanfer’ contribuyó a que el equipo se asocie más y puedo hilvanar mejores jugadas colectivas. Es así como una triangulación entre él, Fernandez y Palacios dejaron solo a Lucas Pratto para que anote el tanto del empate. Sin duda la jugada más bonita del partido.

La igualdad en el marcador supuso que el partido se defina en el alargue. 30 minutos adicionales en los cuales el equipo del ‘Muñeco’ demostró por qué son superiores y los justos merecedores del título. Quintero con un golazo y el ‘Pity’ Martinez en el minuto final del partido, ya con el portero boquense jugado en área contraria buscando la heroica, terminaron por decretar el 3-1 definitivo.

Definitivamente este es un punto de quiebre para ambos equipos, mientras Boca tendrá que levantarse de la peor derrota de su historia replanteando su futuro con un más que probable cambio de entrenador, a River le toca celebrar el haber alcanzado lo más cercano a la gloria, vencer a su eterno rival en una final de Copa Libertadores quedará en la memoria de todos sus aficionados, memoria en la que el descenso a segunda división en el 2011 quedó cada vez más relegado. Aprender a levantarse: lo que hacen los verdaderos campeones.

 

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