«The white album»: 50 años del disco más ecléctico de The Beatles

Este año se conmemoran los 50 de años del lanzamiento del álbum más disruptivo de la carrera musical de la icónica banda inglesa. Una edición de lujo es presentada para celebrarlo por todo lo alto, como merece. Aquí te hablamos de ella y de algunas curiosidades de esta histórica joya musical.

Este 9 de noviembre se lanzará al mercado una nueva edición de The white album, una de las creaciones más icónicas de The Beatles. Y esto será para celebrar el medio siglo de que dicha producción vio la luz, originalmente, en la escena mundial.

Este fue también conocido mundialmente como El álbum blanco. En su primera edición de noviembre de 1968, con un sonido monoaural, el disco carecía de nombre en la portada y solo presentaba un número de serie único en todas las copias, además del nombre de la banda en forma de sello de agua y alto relieve. Según Richard Hamilton, creador del arte del álbum y la portada, esto se hizo para dar la impresión de que se vendía un artículo de edición limitada.

The White Album

Son pocas las copias que, en la actualidad y alrededor del mundo, aún se conservan con las características originales, pues las posteriores ediciones se hicieron con el título The Beatles impreso en letras grises sobre el número de serie de la edición original.

A propósito del aniversario, la nueva propuesta contará con una mezcla de sonido realizada por el hijo del fallecido y emblemático productor de The Beatles, George Martin. Esta, según sus propias palabras, está hecha en base a la mezcla original estéreo que creó su padre en 1968. Su objetivo principal es sumergir a los oyentes viejos y nuevos de The Beatles en uno de los álbumes más diversos e inspiradores que tienen en su legado.

Como mucho en la historia de esta banda, este álbum también está repleto de enigmas y hechos curiosos. Año tras año en el ambiente de los «beatlemaniacos», han ido circulando nuevas historias en torno a él que son, sin duda alguna, fuente inagotable para la imaginación. Aquí compartimos las más resaltantes:

El título

Se dice que, originalmente, el álbum se titularía «A doll’s house», tal como la obra de teatro del noruego Henry Ibsen, a quien Lennon seguía gracias a la influencia de Yoko Ono. La obra de Ibsen evidenciaba a la mujer del siglo XIX como instrumento marital que, por esa condición, no podría cumplir sus sueños ni realizarse como persona. Lennon coincidía con ello, ya que deseaba romper con el stablishment social de la época que imponía a las mujeres casarse y vivir para servir a un hombre. Pero, finalmente, el nombre fue descartado ya que la banda de rock progresivo inglesa Family lanzó  un álbum titulado Music in a doll’s house meses antes del lanzamiento de The white album.

Apple records

The white album fue el noveno lanzamiento oficial de The Beatles y, a su vez, se convirtió en el primero de su propio sello discográfico, Apple records. Esta fue una división de la empresa fundada por The Beatles —llamada Apple corps— que sostenía un acuerdo con EMI para fichar artistas independientes. EMI distribuía el material editado por Apple records y mantenía los derechos sobre el catálogo musical de la banda.

Los Beatles en sus distintas facetas.
Versiones distintas

Para todos aquellos que compraban discos y aún ahora lo hacen, no es difícil reconocer la diferencia entre las versiones en estéreo y monoaural, a pesar de ser el mismo álbum. Y esto se debió a que el estándar del mundo cambió repentinamente para el rock, de mono a estéreo, sobre todo en los Estados Unidos, donde la mayoría de compañías discográficas dejó de editar discos monoaurales.

Por esto no es sorprendente que El álbum blanco se editara en mono y estéreo en el Reino Unido, pero solo en estéreo en los Estados Unidos. Así podemos escuchar algunos temas muy diferentes en ambas versiones, como la popular «Ob-La-Di-Ob-La-Da» o la rockera «Why don’t we do it in the road», con palmas en la intro para la versión en estéreo y sin ellas para la monoaural. «Helter Skelter» tiene más de un minuto de adición y, al final, el famoso grito de «I’ve got blisters on my fingers!» (¡Tengo ampollas en mis dedos!) de Ringo para la versión en estéreo.

«Revolution 9»

Este tema —porque, evidentemente, no puede decirse que es una canción— está basado en algunos sueños que tuvo Lennon y que, según él, quiso recrear en una propuesta avant garde, muy de moda a finales de los años 60. Su peculiaridad lleva a muchos a afirmar que se le encuentra más sentido escuchándolo al revés, algo que solo sería posible con un tornamesa manual o algún programa de edición de audio digital como WavePad.

Además, fue el único originalmente grabado y mezclado en estéreo. Cuando se editó la versión monoaural, se utilizó la estéreo para unirla a una sola salida.

«While my guitar gently weeps»

La icónica canción de George Harrison fue grabada en varios intentos y sesiones, sin embargo, no generaba total satisfacción. El 6 de setiembre de 1968 Harrison le pediría a su amigo Eric Clapton que grabase un solo de guitarra con The Beatles para esta pieza. Clapton se negó, alegando que «no podía hacerlo porque nunca nadie podía tocar en un disco de The Beatles, aparte de The Beatles». Sin embargo, ante la insistencia, terminó aceptando y grabó el solo de guitarra, que finalmente no pudo ser acreditado en el disco por razones contractuales de su empresa discográfica.

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Y como estas son muchísimas más las anécdotas sobre este maravilloso disco. Las aquí destacadas, además de su distintivo innegable de ser uno de los primeros álbumes más eclécticos de la historia de la música contemporánea, valen la pena de sobra para obtener una copia (en estéreo y monoaural) de esta joya.

Con permiso, I’m back in the USSR.

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