Nil Lavarello: una cosa es tu sexualidad y otra la profesión a la que te dedicas

Desde sus orígenes, el ballet ha sido considerado uno de los artes más bellos, en el que se involucra no solo el cuerpo, sino también la mente en un estado de absoluta concentración.

Solemos asociar la práctica del ballet a niñas y mujeres, sin embargo te has preguntado, ¿Cuántos niños u hombres conoces que hayan practicado alguna vez ballet? Probablemente pocos, ya que nuestra sociedad llena de prejuicios afianza la idea de la delicadeza con lo femenino, con la mujer, atribuciones que socialmente no suelen ser aceptadas con los varones.

Sin embargo, allá afuera hay bailarines. Sus movimientos están llenos de sutileza y fragilidad y es más compleja de lo que imaginamos. Aquellos movimientos cadenciosos y posiciones poco naturales requieren de años de práctica y preparación para afinar cada vez más la técnica hasta conseguir el paso perfecto sin que el cansancio se refleje en el rostro.

En nuestro país existen tres escuelas de ballet reconocidas a nivel nacional e internacional, de las cuales solo una recibe el apoyo del Estado. Así, concentrarse totalmente en la danza puede ser una tarea difícil en un espacio en donde el ballet tiene un mercado laboral escaso para el desarrollo artístico.

Por eso, entrevistamos a Neil Lavarello, ex bailarín del Ballet Municipal, quien lleva bailando más de 20 años y comparte con nosotros parte de su experiencia.

1. ¿Cómo conociste y como despertó tu pasión por el ballet?

Mi formación empezó haciendo teatro en el TUC de la Universidad Católica. Un curso de danza, complementario a la formación teatral, despertó mi interés por la danzaQuise conocer un poco más del ballet y fue gracias a mi profesora de expresión corporal, quien me sugirió la compañía de Lucy Telge, que ingresé a la compañía del Teatro Municipal como aprendiz. En ese entonces solo había 5 parejas y yo no bailaba profesionalmente, estaba en formación.

2. ¿Qué sientes cuando bailas o que es lo que buscas transmitir?

Mi pasión despertó inicialmente con el gusto por la música clásica como medio de expresión, en el ballet expresas con el cuerpo lo que sientes por la música.

3. ¿Fue difícil para tu entorno aceptar que querías ser bailarín de ballet?

En realidad, no, mi familia no me puso trabas. Nunca se opusieron al ver que yo quería dedicarme profesionalmente al ballet. Además, cuando vieron que el trabajo de la compañía de ballet era serio, dejaron que me dedicara y me apoyaron. Nunca tuve la presión de mis padres de cambiar de profesión.

4. ¿Consideras que las demás personas sienten perjuicios acerca de los bailarines varones en el ballet?

Hay prejuicios en todas las profesiones. Lo que si considero es que ha habido una especie de estigma con el bailarín varón. Antiguamente el bailarín varón no se consideraba importante, ya que solo se destacaba a la bailarina mujer, el varón era visto como acompañante o como quien levantaba a la bailarina. Es gracias al bailarín ruso Rudolf Nuréyev, que la figura del bailarín varón empieza a tener real importancia.

He visto casos en los que se relaciona al bailarín varón con la homosexualidad, por los movimientos que realizan. Sin embargo, el baile de la bailarina y el bailarín son totalmente diferentes. Creo que todo se debe a la ignorancia de las personas. Hay ejecutivos con terno que son homosexuales y bailarines de ballet heterosexuales. El hacer ballet no te convierte en homosexual, eso es ignorancia Una cosa es tu sexualidad y otra la profesión a la que te dedicas.

5. ¿Puede ser el ballet un arte rentable?

Te cuento mi experiencia, yo me retiré del ballet debido a que la compañía atravesó problemas de dinero y tuve que dedicarme a otras cosas para generar ingresos. Es difícil porque debes encontrar una compañía profesional de ballet donde recibas un sueldo y no es fácil. En el Perú solo hay dos compañías que remuneran, no es como Europa o Estados Unidos que existen varias compañías. Además, debes tener mucho talento.

La mayoría toma al ballet como secundario. Es decir, como una segunda profesión. Y está bien, si tuviera un hijo le sugeriría que tenga una profesión adicional porque a nivel económico no se puede considerar rentable. El ballet no cuenta con mucho apoyo del Estado y la preocupación de muchos padres es ver cómo van a solventarse sus hijos.

6. ¿Qué enseñanza de vida te ha dejado el ballet?

El ballet es una disciplina física, ayuda en temas de concentración y salud. Ayuda para temas de posición de espalda y columna, en la práctica del ballet interviene todo el cuerpo y la mente, es una disciplina holística. Algo que me gusta es que a pesar de los años puedo seguir practicando y enseñando en mi Escuela.

El dato
  • Nil brinda clases para adultos principiantes que no hayan practicado ballet antes y también brinda el nivel intermedio en su escuela en Pueblo Libre.

 

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