5 leyendas de terror peruanas que no conoces

El legado histórico popular y cultural de nuestro país, en todas sus regiones, contiene una gran variedad de leyendas sobre seres mitológicos que generan más que misterio. Hoy, para la noche de más terror del año, te las contamos. No apagues la luz mientras las lees.

Muchos relatos orales transmitidos de generación en generación, en un país multicultural como el nuestro, se han convertido en históricas leyendas de terror peruanas que marcan la historia popular.

Hoy, a puertas de la famosa «noche de brujas», te traemos cinco de las más clásicas leyendas que no tienen nada que envidiarles a las monstruosas historias del terror clásico.  Una muy buena opción para ambientar esta fecha en la que el terror siempre levanta nuestra curiosidad.

1. La palmera de 7 cabezas en Cachiche

El pueblo de Cachiche, en Ica, es reconocido por haber sido tierra de brujas y curanderas. La más famosa de todas fue Julia Nazario Hernández Pecho viuda de Díaz, cuya estatua se luce a la entrada del pueblo.

Antes de morir predijo que, al crecer la séptima cabeza de la palmera que se encuentra cerca de la laguna seca, Ica se hundiría. Cuenta la leyenda que esta palmera, incrustada en la tierra y con forma de pulpo, nació producto del enfrentamiento entre las brujas y un pulpo que custodiaba un tesoro. El pulpo fue vencido al cortársele uno de los tentáculos y así se transformó en palmera.

Fieles a la profecía, los pobladores cortaban la séptima cabeza todos los años. Sin embargo, en 1998, tardaron en hacerlo. Ese año se produjeron fuertes lluvias que inundaron la ciudad y dejaron grandes daños.

A partir de ello la tradición se hizo más fuerte y dicha cabeza de palmera nunca se deja reverdecer. Los lugareños no recomiendan recorrer el camino de la palmera a altas horas de la noche, pues los que lo han hecho, han tenido que pasar por rituales curanderos para recuperar la consciencia.

2. El jarjacha

Mitad hombre, mitad llama, esta especie de «Minotauro andino» es una criatura maldita protagonista de una de las leyendas tradicionales más famosas de la sierra. Dicen que todo aquel que practica el incesto es condenado por Dios a convertirse en esta criatura que —a diferencia de las almas en pena— es una persona viva que adquiere esta forma en la noche, momento en el que sale de cacería.

El jarjacha puede reconocerse por el ruido que hace al caminar, algo como jar… jarr… jarrr. Nunca recorras las chacras y campos de noche si no quieres toparte con él. Si lo haces es mejor que lo hagas en grupo y llevando contigo sogas de pelo de llama, crucifijos y armas de metal para defenderte y atrapar a la criatura.

3. El chullachaqui

Chullachaquies una palabra quechua que significa «persona de un solo pie». Este espíritu del bosque habita en la selva y es considerado por los pobladores como el responsable de la desaparición de muchos adultos y niños.

Dibujo que representa al Chullachaqui. Fuente: Editorial Septiembre

Este monstruo tiene la capacidad de transformarse en un ser querido o un niño y, bajo esos engaños, atrapar a su víctima y extraviarla en la complicada geografía de la selva.

La única forma de reconocerlo bajo este hechizo es notar que una de sus extremidades siempre será la pata de un venado o de cabra.

Cuenta la leyenda que son muy pocos los que han tenido la posibilidad de escapar de sus garras. Y quienes lo hicieron fue gracias a que se cruzaron con alguien que los salvó.

4. El Ukuku

Este personaje es famoso por ser representado en las celebraciones al Señor de Qoyllur Riti en Cusco. A diferencia de las demás criaturas andinas legendarias, es considera como un ser de bien. Cuenta la leyenda que un poderoso guerrero se enamoró de la hija del inca. La historia podría haber tenido un final feliz pero el hechicero del imperio también pretendía a la doncella como esposa para apropiarse de sus riquezas.

Al enterarse de que ella solo estaba enamorada del guerrero, lanzó un hechizo que convirtió a este en un oso de anteojos. La doncella, al reconocer a su amado en dicha criatura, huyó con él y fruto de esa relación nació una criatura mitad humano, mitad oso, llamado Ukuku.

Por su condición humana-animal, el Ukuku cuenta con una gran fuerza y poder sobre los nevados que le permitió salvar a sus padres, sepultando con una avalancha al ejército del hechicero que venía tras ellos. Se dice que en su condición de protector del nevado siempre cuida a los habitantes, picando pedazos de hielo que acerca a las rocas y se convierten en agua para alimentar la cosecha.

5. La yacumana

Esta criatura, protectora de las aguas del Amazonas (su nombre significa «madre del agua»), tiene forma de serpiente y es mucho más grande que una anaconda. Aparece y actúa durante las lluvias y sus presas favoritas son los cazadores o pescadores que osan sacar provecho de los recursos de sus aguas.

Es muy difícil salir con vida de sus ataques, que son iniciados con una tormenta que desestabiliza la embarcación de la víctima y la arroja al río para perderla en ella para siempre. Por ello, cada vez que algún turista quiere dar algún paseo en esas aguas, los pescadores les advierten de aquel «detalle». Nunca falta un osado que se atreve a correrse el riesgo. No sabemos si volvió para contarlo.

 

[1] Nota: Historias recopiladas de cuentos populares- Libro: “Leyendas tenebrosas del Perú”- 2016. Editorial Septiembre.

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