«Los Perros»: la magia de Tarantino notablemente adaptada

Reconocida por la crítica especializada, la adaptación libre de la ópera prima de uno de los más grandes del cine, Quentin Tarantino, vuelve a las tablas para una segunda temporada. Los Perros es, sin duda, una de las más destacadas puestas que el teatro nacional nos invita a no perdernos este año.

Las adaptaciones por sí mismas generan, usualmente, mucha expectativa por un lado y desconfianza por el otro. No ha sido diferente con esta producción dirigida por Rocío Tovar, cuyo reto ha sido enorme por tratarse de la adaptación de una película icónica, la ópera prima del renombrado Quentin Tarantino: Reservoir Dogs. Esta obra, llamada Los Perros y ahora llevada al teatro, fue uno de los anhelos más grandes de la reconocida productora peruana, quien desde hace 20 años decidió llevarla a las tablas sin obtener mayor apoyo por lo arriesgado del género.

Y los resultados, finalmente, terminaron desmintiendo esos prejuicios, pues tras una exitosa primera temporada en el 2017, esta versión teatral vuelve a las salas limeñas con un variado y reconocido elenco conformado por Pietro Sibille, Pablo Saldarriaga, Manuel Gold, Nicolás Galindo, Víctor Prada, Omar García y Óscar López Arias, quien desempeña el papel que estuvo a cargo de Aldo Miyashiro en la primera edición.

Los Perros
Destacada adaptación

Los Perros cuenta la historia de cinco delincuentes desconocidos, contratados por Joe Cabot, para robar una joyería, bajo la condición de no revelar nunca sus verdaderas identidades y utilizar solo seudónimos con nombres de colores. Todo fue perfectamente armado y parecía ser el crimen perfecto hasta que se vio truncado por una intervención policial, generando la sospecha, en el grupo de ladrones, de que existía un infiltrado en sus filas.

Esta propuesta de Rocío Tovar es una muy buena adaptación libre del clásico del cine que hace un muy destacado homenaje a la esencia propia de la creación de Tarantino. Ha logrado mantener recursos que son sello de Tarantino: complejidad de diálogos, estructura narrativa no lineal, violencia explícita y, por supuesto, un soundtrack excepcional.

Lo que consideramos más notable en esta puesta adaptada es:

  • El guión

Ha sido muy bien adaptado y con varias menciones a la realidad peruana. Esto permite que quienes no hayan visto la película original, de igual manera puedan disfrutar y entender la obra. La propuesta mantiene también muchos detalles de su base original, como la del narrador de la radio DJ K-Billy.

  • Los flashbacks

Si bien casi toda la trama en la película se desarrolla en el espacio de un depósito, la narración muestra «el inicio» de la historia, como la contratación de los ladrones y algunos hechos más, efectos que pueden parecer difíciles de adaptar para una puesta en vivo, pero que se lograron con mucho éxito en esta, dándole mucho dinamismo.

  • El montaje

El juego de luces y la movilidad de algunos elementos para ambientar ciertas escenas y desarrollar los flashbacks generaron efectos muy atractivos en la obra, sobre todo teniendo en cuenta que se trabajaba en una escenografía fija. Es muy destacable el buen uso que se hizo del espacio para replicar, con mucha exactitud, diversos detalles de las escenas de la película original.

  • Dosis de sangre y violencia

Es bien sabido que parte de la esencia de las películas de Tarantino es la marcada y bien manejada dosis de violencia y sangre. Reservoir Dogs no es la excepción. En la puesta teatral pudo ser un factor un tanto «flaco», sin embargo, las escenas con disparos te dejan impactado, como con un golpe en el pecho y el recurso de la sangre acompaña muy bien este efecto, haciéndolo muy creíble.

  • Un hecho a destacar en la puesta es el desarrollo de una de las escenas icónicas de la película, que es muy bien desempeñada en esta oportunidad por Óscar López Arias, cuya actuación es —sin lugar a dudas— de las más destacadas del elenco en el papel del Sr. Rubio. Este es un factor que ha permitido reafirmar la solidez de esta versión teatral. Aquí el fragmento que mencionamos, para que lo recuerden o bien se animen a verla en escena:

  • Las actuaciones

En general, las actuaciones son bastante buenas, sin embargo, las más destacadas son la de Óscar López Arias (a quien mencionamos líneas arriba) y la de Pablo Saldarriaga, quien transcurre toda la obra desangrando, en el personaje del Sr. Naranja. La aparición de cada personaje a lo largo de la trama, con sus propias características muy bien interpretadas, permiten identificar rápidamente rasgos personales que los humanizan y acercan muchísimo al espectador. No te quedas solo con la actuación, te crees sus historias de vida.

Recursos disruptores como el inicial, al realizar una proyección de la trayectoria de Tarantino, junto a una simulación de créditos usuales en el cine, pero con los datos técnicos de la obra, se convierten en detalles que enganchan a la primera porque pretenden transportar el público el ambiente original de la base, que es el cine.

Por esto y más, sin duda, Los Perros es una pieza teatral imperdible para el público en general. Cada uno de sus detalles la convierten en una historia excepcionalmente narrada, tanto si eres fan de Tarantino como del género violento y/o del siempre agudo humor negro. Dosis precisas de cada uno se encontrarán, no solo para divertir sino también para llegar —hasta— a conmover.

Los datos
  • La obra va hasta el 21 de octubre, en el Teatro Mario Vargas Llosa de la Biblioteca Nacional (De La Poesía 160, San Borja).
  • Las funciones van de jueves a domingo a las 8 p.m.
  • Las entradas se adquieren en boleterías de Teleticket, de Wong y Metro, desde los S/ 24 hasta los S/ 60.

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