Lo que no te dicen cuando vas a emprender, por Sergio Tenorio

¿Estás emprendiendo en un nuevo negocio y no sabes por dónde empezar? Tranquilo y tranquila, te traemos algunas claves que pueden ser de ayuda.

Este septiembre cumpliré 5 años como Socio y Director Comercial de Circuit, una agencia de comunicaciones que trabaja con marcas como LG, Industrias San Miguel, La Curacao, entre otras. Para llegar a dónde estoy he debido recorrer un largo camino y quisiera mencionarte aquellas cosas que no te dicen cuando estás a punto de iniciarlo.

Quizás en tu mente, tú solo ves la foto del premio, el carro del año o el reconocimiento y crees que eso es todo. Pero déjame decirte, que detrás de esa portada, hay mucho más. Por eso, te dejo cinco consejos para cambiar tu mentalidad.

1. Cambia tu perspectiva de empleado a empresario.- ¿Te parece increíble el fin de mes porque es cuando cobras, verdad? Bueno, emprender significa olvidarte totalmente de ese sentimiento. Ahora, mirarás ese día con incertidumbre y honestamente con algo de temor. No sabes si con lo que has facturado te alcanzará para pagarle a tu personal, tampoco si podrás costear el alquiler de la oficina, el recibo de luz, el agua o los impuestos. En mi caso, durante dos años tuve personas de mi equipo que ganaban más que yo, los primeros meses no me pague sueldo porque necesitábamos comprar equipos, pero a punta de mucho esfuerzo hoy podemos contar con más de 50 personas y tener mucha más estabilidad financiera. Ajusta bien tus cinturones, avísale a tu familia que éste es un camino largo y nunca mires para atrás porque, de lo contrario, no encontrarás la mejor manera de ir hacia adelante.

2. No desgastes a tu empresa con un salario exorbitante.- ¿Te gusta tu sueldo de analista o gerente? Olvídalo, es hora de partir de cero. En este nuevo mundo, no esperes ganar en tu primer mes lo mismo que ganabas antes, porque no vales igual como ejecutivo que como empresario. Tu CV no va a hacer que tengas más ventas ni será la llave de una empresa exitosa. Eso se logrará solo con tu empuje, tu garra, tu pasión y tu disciplina. ¿Quieres ganar más? Genéralo.

3. Trabaja de forma inteligente, pero también trabaja más.- Si crees que emprender implica trabajar menos y ser tu propio jefe, estás equivocado. El emprender implica cambiar tus 50 horas a la semana por 80 o quien sabe más. La diferencia no consiste en tu trabajo, sino en que el estar apasionado por lo que haces va a cambiar totalmente tu predisposición a hacer las cosas. Vas a despertar contento pero será desgastante, porque ahora  tu eres el capitán del barco y no un simple marinero.

4. No te asocies con cualquier persona.- Una sociedad es siempre como un matrimonio y salvo esos amores locos a primera vista, uno no se casa con alguien que conoce solo un fin de semana. Crear un equipo requiere de mucha conversación y confianza, de tal forma que todos puedan entender sus sueños y ansiar el mismo camino. La ausencia de esta sintonía solo hará que se alejen de su felicidad. Un caso que llama mucho mi atención sobre ese tema, es el de los empresarios brasileños: Jorge Paulo Lemmann, Marcel Telles y Sicupira, dueños de AB Inbev, quienes están juntos hace casi 40 años y mencionan que uno de los pilares más importantes de su éxito es la confianza que se tienen como socios de esta empresa global. (Pueden encontrar más de su historia en el libro “Dream Big”.)

5. No empeñes tu negocio por tus caprichos.- Es mejor que te ajustes tú a que ajustes a tu negocio o que esperes unos buenos años antes de darte tus lujos porque de lo contrario terminarás quebrando la empresa en base a expectativas, por querer demostrarle al mundo “lo bien que te va”. En este camino del empresario, la humildad es lo que más necesitas para seguir avanzando. Con esto no quiero decir que no disfrutes de tus logros, pero que sepas hacerlo de forma gradual, se paciente y los años te darán la mejor recompensa.

Nunca te dicen que detrás de los millones hay mucho esfuerzo, que si no tienes el equipo correcto te va a costar el doble y que finalmente si quieres salir en esa portada, en esa foto con luces y reconocimiento, hay mucho por hacer. Aunque el camino parezca difícil, te prometo que si te nutres de buenos consejos llegarás camino correcto. No te rindas, a veces es mejor ser cabeza de ratón que cola de león.

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