El orgasmo femenino, un animal mitológico

¿Sabías que todavía hay quienes piensan que una mujer tiene orgasmos sólo porque ha tenido hijos? Así de incomprendido es el orgasmo femenino. Sin embargo, este poderoso placer puede abrirte las puertas del cielo

Hay quienes cuando escuchan por primera vez que existe el Día Internacional del Orgasmo Femenino ponen cara de incrédulos y dicen “no puede ser, ¿y ahora qué más se van a inventar? ¿El día internacional del lápiz?”. Y aunque es cierto que hoy en día conmemoramos una gran cantidad de fechas extrañas, como el Día de la Gente Peculiar (si no me crees, googlealo), el orgasmo femenino es digno de una fecha de celebración.

Si te armas de valor y le dedicas unas horas a investigar sobre cuántas mujeres tienen o han tenido orgasmos, corres el riesgo de deprimirte o de que te inunde la filantropía y quieras comenzar una iniciativa mundial para ayudar a más mujeres a venirse con gusto. Para darte una idea, nos investigadores de salud sexual de la Universidad de Indiana afirman que de cada 100 mujeres, el 10% nunca ha experimentado un orgasmo y sólo el 4% tuvieron un orgasmo en su primer encuentro sexual. ¿Otra cifra alarmante? Solo el  25% puede tener orgasmos regularmente durante el acto sexual – lo que implica que el otro 75% tiene sexo sin llegar al orgasmo, según indica Elizabeth Lloyd en su libro The Case of Female Orgasm.

Aunque esta nota no es sobre la efeméride –un solo día no basta–, tomemos un momento para enviarles cósmicamente un agradecimiento a quienes decidieron hacerlo un día internacional, por la sencilla razón de que es súper importante hablar de placer y de orgasmos. Es 2018, y la educación sexual ya no se basa solo en métodos de protección anticonceptiva y de prevención de enfermedades. ¿Dónde queda el placer que nos lleva a acercarnos al sexo en primer lugar?

El momento del éxtasis

Con los orgasmos no hay medias tintas. Si “crees” que has tenido un orgasmo, mi reina, lamento decirte que no lo has tenido. ¡Es que es imposible pasar por alto tal sensación de éxtasis!

El orgasmo sucede por la descarga de la energía que se va acumulando al sentir placer, seguido de una sensación de plenitud y satisfacción. Es casi como recibir un premio al terminar una actividad que te encanta hacer. Asociamos el orgasmo a la eyaculación masculina o a las contracciones musculares vaginales, pero puede ser más que eso.

Sensaciones, eyaculaciones y más

En materia de liberación sexual femenina, la eyaculación es el último grito de la moda. Hay mucho material sobre qué es y cómo conseguirla, pero, ¿te has preguntado qué otras sensaciones puedes experimentar?

Nuestro cuerpo tiene la capacidad de sentir en cada milímetro de piel. En el clítoris tenemos nada más y nada menos que 8000 terminaciones nerviosas y nuestra vagina tiene el potencial de sentir intensamente (más aún cuando la sensibilizamos). Con todas estas puertas al placer, no es de extrañar que podamos sentir mucho más que un espasmo al llegar al clímax.

Aquí te ayudo a conocer los tipos de orgasmo:

Placer que te acerca a Dios

Puede que tengas uno que otro familiar chapado a la antigua que crea que los orgasmos son para pervertidos. O que las damas no deberían querer “jugar con su flor”. Para aquellos con un gusto por explorarse pueden contarle a ese familiar anticuado todo lo bueno que puede traerle el gran “O” a tu cuerpecito.

Se sabe que el orgasmo te ayuda a reducir el estrés, a dormir mejor, fortalecer tu sistema inmunológico, que inunda tu cerebro de hormonas de felicidad, elimina toxinas, te relaja corporal, mental y emocionalmente, te da una piel más saludable y te hace más feliz en general. Pero existe otra lista menos conocida sobre los beneficios del orgasmo.

Si tu sistema físico está más suelto, sano y feliz, el resultado es tener un organismo mejor preparado para experimentar la vida. Tu creatividad, disfrute y belleza aumentan, aprendes a percibir más a través de todos tus sentidos. Tu cuerpo se vuelve más elástico y ganas espacio para moverte, para sentir, para expandirte. Te abres más al amor, a sonreír y a ser feliz. Por todo esto, disfrutas más estar viva y creces energéticamente. Puedes conseguir un estado de paz interior, sentir mayor equilibrio entre tu energía femenina y masculina, y por eso sentir mayor conexión espiritual.

Guía de supervivencia a la falta de éxtasis

Seas de las que están en el grupo de las que nunca ha tenido un orgasmo o de las que los tiene seguido, siempre es posible sumarle más disfrute y variedad a tu vida sexual. Toma estos dos principios como leyes de oro: primero, sé muy sincera contigo misma sobre qué sientes actualmente y qué quieres sentir. Segundo,deja de fingir orgasmos o placer de cualquier tipo, ya que cada vez que lo  haces, te alejas un poquito más de lo que realmente quieres.

Si no sientes tanto placer, lo más probable es que no haya nada malo contigo. Empieza por abrirte a explorar y experimentar, imagina que tu capacidad de sentir placer está dormida y toca despertarla. Si te gustó lo que leíste y quieres relacionarte más íntimamente con tu pussy, chequea Cómo tener una vagina de oro.

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