Pablo Morano: la espiritualidad del futuro

En tiempos de demasiada información es posible encontrar verdaderos maestros. Pablo es uno de ellos y nos dio una entrevista sobre espiritualidad, canalización y millennials.

La canalización es una técnica que te permite conectarte con la sabiduría del espíritu y desde chiquita tuve mucha intriga por ella. Mi tía podía decirte qué habías venido a hacer a la Tierra, qué habías vivido en vidas pasadas y qué quería tu alma. Me escondía tras la puerta para escucharla hablar con mi mamá y eso me despertó una curiosidad que empecé a saciar recién hace un par de años cuando conocí a Pablo Morano. Tomé el primer nivel de su curso de canalización y desde entonces todos los demás cada vez que vuelve a Lima. Fascinada por cómo los nuevos conceptos de espiritualidad que he aprendido me han cambiado, quise entrevistarlo para dar a conocer estas ideas y formas de crecer.

Para Pablo la idea que tenemos del canalizador, que es un ser con un don especial capaz de contactar espíritus para traer un mensaje es algo anticuada y no le hace honores  a lo que la canalización de verdad puede brindarnos. Por eso, prefiere llamarla Sabiduría Interior. Un concepto más amplio que está disponible para todos, ya que todos poseemos esa sabiduría dentro de nosotros y es solo cuestión de saber conectar con ella. Así que, apasionado por el aprendizaje, la habilidad individual de crear nuestro propio camino y por el desarrollo espiritual, Pablo viaja por Latinoamérica dando distintos cursos y charlas  para ayudarnos a comprender quiénes somos, de dónde venimos y, de la mano de nuestro espíritu, sanar y crear nuestra vida.

  • ¿Qué es la canalización y por qué te dedicas a esto?

Canalizar permite aprender a escucharnos en el interior, a la sabiduría interna que todos tenemos. Funciona así: para que la mente pueda darse el permiso de escuchar al corazón, proyecta una imagen que parece externa (la idea de que está recibiendo un mensaje de afuera) y a través de ella obtenemos la sabiduría. Necesitamos este contraste dual porque nosotros funcionamos así y no de manera unitaria, aprender sobre la no dualidad hace que cambie un poco el asunto. Esta idea hindú antigua de la no dualidad es básicamente comprender las cosas desde la unión y no desde la separación. Me dedico a esto porque siento que es importante aprender a escucharnos de manera profunda y a seguir de manera personal la intuición de nuestro propio camino; uniendo los estímulos, situaciones y vivencias que tenemos disponibles actualmente de la forma más sabia posible. Sobre todo en el tiempo en el que estamos y con la cultura que tenemos.

  • ¿Cuál es la diferencia entre la canalización de antes y la sabiduría interior de ahora?

Antes teníamos que rezarle a alguien para que nos asista; creíamos que Dios estaba afuera y hemos hecho un buen trabajo en entender que está adentro. Al cambiar eso, cambia también la forma en la que nos conectamos con esa divinidad, con lo interno o con la sabiduría. Lo que necesitamos hacer es aprender a escucharnos para tomar de manera empoderada movimiento hacia afuera. Ese es el cambio espiritual que estamos viviendo en este momento. Primero nos damos cuenta de que las respuestas están en nuestro interior y después aprendemos a escuchar esas respuestas. No es escuchar la voz caprichosa del ego que uno tiene adentro, sino la voz de la intuición profunda que está detrás.

  • ¿Qué es espiritualidad para ti?

Todo tiene un contexto espiritual. Creo que hay ciertas prácticas que puedes hacer día a día que te acercan a lograr conectarte con tu sabiduría. Conectarse con ese lugar de ti te hace entender que todo es perfecto, que eres perfecto como eres en este instante. Entonces, la espiritualidad deja de ser algo extraño y la interiorizas. Lo que necesitas es generar ciertas prácticas y disciplinas que te permitan estar en constante conexión con tu verdadero camino y no con el capricho.

  • Hoy en día escuchamos seguido sobre abrir el tercer ojo y tener un despertar espiritual, ¿cómo suceden los despertares espirituales?

En mi experiencia, el despertar espiritual les sucede a todos una vez entre los 16 y 25 años, y cada vez es más temprano. Creo que esto tiene que ver con el ritmo y estilo de vida que llevamos y con la evolución espiritual conjunta que tenemos. La tarea actual es intentar ayudar a que suceda de forma sana y evitar que lo espiritual se transforme en un rol (como un trabajo), para que puedan dejar que ese despertar se manifieste, se mantenga y los lleve a seguir el camino de vida que el alma está intentando lograr. El problema es que no sabemos identificar el despertar y todavía no tenemos a las personas adecuadas que puedan apoyar en ese proceso. Eso es lo que lleva a mucha gente joven a sentirse inestables y desencajados, no encontrar el lugar en el mundo que les corresponde. Hay quienes, en el proceso de salir de estudiar y empezar a trabajar, se olvidan de ese llamado; y cuando tienen ciertas cosas ordenadas en la vida, un rol más o menos definido dentro de la sociedad o la familia, viene una crisis que les quita ese rol. Ahí se presenta otra oportunidad porque en ese vacío es donde se genera el despertar y el espíritu y el alma empujan para decir: “bueno, ahora sí nos toca hacer lo que viniste a hacer”.

  • Si venimos de distintas religiones o doctrinas, ¿cómo crees que esos distintos conceptos se conectan en una idea más clara sobre el espíritu, Dios y la vida?

A mí me da la impresión, dentro de lo que he visto, que la disponibilidad de distintas ideas espirituales y religiosas hace que podamos tener una espiritualidad más rica. Ahora, si nos permitimos tomar lo que efectivamente nos sirva de cada una de ellas de una forma muy fluida pero responsable a la vez, eso nos va a permitir llegar a entender la espiritualidad de manera  personal. Es ahí donde eres capaz de hacer una especie de customización de conceptos y prácticas, y obviamente vas a requerir de alguien que te ayude en ese proceso. Somos capaces de tomar de distintas prácticas, ideas y conceptos porque en el fondo todos llevan a lo mismo y lo que los diferencia solo tiene que ver con una carga cultural. Lo que vamos necesitando son personas que sean capaces de ayudarnos en esa customización, sin ponernos encima ningún tipo de reglas, dogmas o tradiciones. Que permita que tú vayas ordenando tu entendimiento como te resuene y lo vayas sintiendo, pero al mismo tiempo, sabiéndote ayudar en ese proceso para que las piezas conecten.

  • Por cómo se está desarrollando la espiritualidad hoy, ¿cómo piensas que va a ser la espiritualidad del futuro?

Yo creo que la espiritualidad del futuro está más o menos disponible ahora, tenemos una gran disponibilidad de cosas que podemos tomar de distintas corrientes e intentar unirlas a través de la no dualidad. También creo que es la que comienza a dejar de ver las cosas como binarias y las empieza a ver como unitarias. Eso implica empezar a comprender cómo la lógica funciona de manera unitaria y no de manera dual. Implica comprender sin miedo palabras absolutas como todo, nada, infinito, completo, siempre, nunca. Comprender de verdad  su poder para que podamos sentirlas. Estos conceptos no están anclados en situaciones temporales o espaciales, y la espiritualidad no está anclada ni en lo temporal ni en lo espacial. Por eso, necesitamos procesos en los que entendamos que la espiritualidad siempre está pasando, que Dios siempre está aquí. Para entenderlo dentro de esa unidad, hay que hacer un pequeño entrenamiento de  salirse de la mente dual. Nuestro camino desde la espiritualidad debería ser ir reconciliando todo tipo de opuestos para llegar a esa unidad de vuelta, que es de dónde partimos en un principio.

  • ¿Qué ventajas y desventajas tiene esta generación de entre 18 y 38  años? (Millennials)

Tienen una ventaja que es desventaja a la vez, dependiendo de cómo lo tomes. No  tienen estructuras tan armadas como las teníamos en el pasado con la religión. Podríamos decir que existe la ventaja de que la forma en que la psiquis está armada es más libre y no está limitada a nada en particular. Sin embargo, igual necesita ordenarse de alguna forma. Lo que yo he visto es que existe una especie de retroceso en la forma de ordenarse, es más individual y familiar, pero menos grupal. Eso genera una desventaja y hace que te cueste relacionarte con personas  que están fuera de tu círculo o círculos cercanos. Como resultado hay más segregación. Existe esta paradoja donde tienen todo disponible a la vez, pero al mismo tiempo buscan más segregación y es ahí donde siento que se necesitan personas que ayuden a reconciliar esa paradoja y unir las dos cosas. Hay una tremenda disponibilidad de técnicas, visiones del mundo, conocimiento, ese tipo de cosas. También la posibilidad de tener mayor cantidad de experiencias de totalidad que las que se tenía antes, y mientras mayor cantidad de experiencias de totalidad uno tenga, mayor posibilidad tenemos de ir sosteniéndola. Eso si es que en vez de casarte con un camino y quedarte amarrado a ese solo camino, te permites seguir el tuyo propio, como sea que este venga.

  • ¿Qué le recomendarías a las personas que sienten que necesitan entrar en la búsqueda o tienen algo que les hace ruido con lo que están viviendo?

Para quienes están en la búsqueda, creo que lo mejor que pueden hacer es experimentar. Lanzarse a cualquier tipo de experiencia que los pueda llevar a conectarse con esa sabiduría interior. En eso la canalización es perfecta para lograr esa conexión. Mientras más experimenten, tendrán más posibilidad de tener ese contacto. En este instante la espiritualidad necesita ser de experiencia, más que de teoría. Leer y estudiar sirve mucho, pero si no se tiene la experiencia nos vamos quedando fuera. Esa experiencia no está en ningún celular, está en vivo. Necesitas vivirla de forma presente físicamente para que pueda suceder. Para los que les está pasando cosas y no saben qué está sucediendo, les recomiendo preguntar y encontrar a alguien que pueda ser un buen compañero en el camino, que te ayude, que sea crítico, pero que no te deshaga lo que estás construyendo dentro de ti porque esa experiencia es súper rica.

Pablo viene una dos veces al año a Lima y estará a fines de mayo por acá repartiendo conocimientos y experiencias. Si quieres asistir a su charla abierta, chequear sus talleres o sus sesiones individuales: toda la información la puedes encontrar aquí.

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