Día de la madre

¡Feliz día a todas las madres! Para celebrarlo nos contactamos con Lisset, Rafita, Marcia, Mora para conocer sus historias. Recuerden, cada mamá es única, existen muchas formas de amar y todas son igual de buenas.

Lisset Lanao (26 años)

Soy emprendedora, tengo un negocio de bikinis y aparte una fundación en proceso que se encarga de recaudar fondos para causas distintas cada mes. Me he alejado de la televisión para pasar más tiempo con mi hija. A Micaela la tuve a los 20 años, mi pareja y yo queríamos una niña, pero ella llegó antes de tiempo para mejorar nuestras vidas. Desde el día en que escuché sus latidos, me cambió la vida. Me hizo madurar de golpe y desde entonces, ha sido mi fuerza y motivación.

Más que mi hija es mi consejera, mi paño de lágrimas, mi compañera. Es educada, divertida y te llena de amor todo el tiempo. A pesar de que su papá y yo ya nos estamos juntos, hemos aprendido a ser amigos y a educarla bajo una misma línea. Con ella, he aprendido a ser más paciente, más amorosa, a manejar mis horarios y a administrar mi dinero mejor. De verdad, es increíble tener a alguien que, al despertarse, corra a buscarte y te diga ¡Buenos días, hay que desayunar! ¿Qué mejor motivación que esa?

 

Mora Rejas

Cuando eres una madre LGTB algunos comentarios son típicos, pero uno aprende a discernir. Lo bueno es que siempre tuvimos el respaldo de nuestra familia. A mí me llevó mi padre del brazo, mi madre me dio la bendición y nuestros hermanos estuvieron a nuestro lado, aunque lo nuestro fuese un matrimonio simbólico.

Tengo dos hijos. Zoé, que es hija de mi esposa y Diego, que lo tuvimos junto a Karen y ya tiene un año y mes. Mi relación con Diego es espectacular. Aún no habla, pero la primera vez que dijo mamá nos cogió a ambas de la mano y nos miró. Él ha cambiado mi vida en todo sentido. No te miento cuando digo que lloro a diario porque lo miro y tengo un sentimiento indescriptible, de felicidad, amor y preocupación.

Nosotras somos abiertamente gays, sin caretas. No somos las mamás que van al colegio y se hacen pasar por tías. En la calle nos damos afecto porque creemos que nuestro día a día puede cambiar la mente de muchas personas. Es cierto que a veces no duermo porque como madre me preocupa que pueda pasar más adelante. Sin embargo, hoy mi hija sabe que tiene cuatro mamás y que no tiene por qué esconderlo. ¿Qué les puedo decir? Soy madre a tiempo completo.

 

Marcia Meléndez

Hay diferentes tipos de mamá, quizás yo soy un poco más hogareña. Trabajo desde que mis hijos nacieron, pero siempre he estado pendiente de que haya comida, ropa limpia y de saber qué están haciendo. Hasta ahora, estoy atenta a todo lo que puedan necesitar, siempre intentando guiarlos en sus problemas y sobrellevando las dificultades. Para mí, ser mamá es la experiencia más maravillosa que existe y me llena de orgullo ver cómo mis hijos están creciendo.

Con mis hijos tengo mucha comunicación. Celebro sus triunfos, escucho sus problemas y participo de su vida, en los momentos difíciles y felices. Junto a mi esposo, siempre les hemos inculcado valores y los hemos educado para que sean buenos profesionales. Carlos es un chico responsable y muy atento, pendiente de que todo esté bien en la casa. Claudia siempre ha sido estudiosa, desde pequeña su mejor regalo era un libro. Es comprometida, tiene objetivos bien trazados, aunque me gustaría que pase más tiempo con nosotros. Sé que ambos lograrán sus metas y serán mejor que uno, mientras tanto aquí estaré para ayudarlos en lo que ellos necesiten.

 

Rafaela “Rafita” Vargas

Conocí a Noelia cuando tenía dos años, su nana era una amiga mía que vivía en la esquina. A mí me hacia mucha gracia, siempre que la veía jugaba con ella y de a poquitos la fui conquistando. Cuando su nana me dijo que se iba y que necesitaba un reemplazo ya me había ilusionado tanto con ella que dejé el trabajo donde estaba.

Ya llevamos 22 años juntas. Yo tengo cinco hijos y para mí, ella es una hija más. Crecer juntas ha sido una bendición, aunque sea bien inquieta. Me ha hecho correr muchísimo: la llevaba al parque y se escapaba, íbamos a la tienda y se escondía solo para que la perifoneen. Es tremenda pero la amo. Sé qué le gusta, qué le disgusta, la he visto crecer y conoce a toda mi familia. Incluso nos hemos ido al norte solas, siempre con una carta poder para que no se me la lleven. Agradezco mucho a su mamá por la confianza y el cariño.

Noelia tiene razón, ella no tiene una mamá sino dos.

 

Marcia Benites (24 años)

Salí embarazada de Valentina el último año de colegio. Hoy ya tiene 7 años. Ser madre joven es difícil porque tienes muchas responsabilidades que cumplir a la par, sobre todo si estás estudiando. El principal desafío para mí ha sido terminar mi carrera y salir adelante. Sé que sin el apoyo de mis padres no hubiera podido hacerlo porque ellos al igual que su papá me han dado muchísimo apoyo.

Verla crecer ha sido hermoso pero cada vez me doy cuenta de que está más grande como el año pasado, cuando se le cayó su primer diente. Mi hija es recontra madura, no sé si la vida la hizo así porque tenía dos padres inmaduros pero lo cierto es que es independiente, responsable y muy inteligente. Separarme de su papá ha sido difícil, pero lo hemos superado los tres juntos y ha sabido entender.

Como madre, Valentina me ha cambiado muchísimo, me ha dado fortaleza. Ella es mi motivación. El hecho de saber que yo no me puedo caer porque tengo alguien por quien vivir me ha hecho crecer. Sé que aún me falta mucho por aprender y cambiar, pero estoy trabajando porque quiero ser un ejemplo para ella.

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