Atención practicante: No te dejas explotar, conoce tus derechos

Entramos a la carrera, pasan los ciclos y surge la pregunta ¿dónde practico? El prestigio y el sueldo pueden ser una buena motivación pero si debes cambiar tu estilo de vida por altas horas de trabajo y cero vacaciones, hay que pensarlo dos veces.

Por: Marcelo Castillo

Es frecuente, en los últimos ciclos de la carrera, tener que buscar un lugar para hacer las prácticas pre profesionales y surge la pregunta ¿dónde practico? Muchas veces apuntamos a prácticas en las empresas o entidades que cuenten con mucho prestigio o que paguen bien. Sin embargo, ¿te haz puesto a pensar por qué es necesario cumplir con estas prácticas? O ¿Qué condiciones y derechos tiene que respetar quien que te contrate? En la siguiente nota te contamos que derechos tienes como practicante y por qué es importante conocerlos.

Las prácticas pre profesionales

Las prácticas pre profesionales son una de las varias modalidades formativas laborales establecidas por ley. Su objetivo es complementar -es importante resaltarlo- lo que aprendemos en nuestros centros de estudio. Se realiza a través de la suscripción de un convenio en el que participa la empresa que contrata, el practicante y el centro de estudios. La idea es que podamos aplicar en la práctica todos los conocimientos teóricos adquiridos para que, al salir de la carrera, seamos profesionales integrales con conocimientos académicos pero también con experiencia “en la cancha”. Es importante distinguirla de otras modalidades con regímenes y normas distintas como las prácticas profesionales, la capacitación laboral juvenil, la pasantía, entre otras.

No raramente, estos convenios de prácticas pre profesionales son manejados irregularmente por ciertas empresas, quienes olvidan el verdadero objetivo de estas prácticas y ven a los estudiantes como mano de obra barata. Por ello, es importante que quienes prácticamos, o tengamos que hacerlo en el futuro, conozcamos qué derechos y deberes tenemos, así como qué hacer si no se respetan los primeros.

¿Cuáles son mis derechos?

1. Aplicar lo aprendido. Las prácticas deben necesariamente relacionarse con lo que venimos estudiando, de otra forma no tendría sentido realizarlas. Por ello, quien contrate al practicante debe orientar su trabajo a lo que viene estudiando, y no a actividades que no complementarán su formación como, por ejemplo, hacer café.

2. 30 horas semanales. La jornada de los prácticas pre profesionales no puede exceder de este límite en ningún caso. No aceptes quedarte cuarenta o más horas solo por temor a perder tu trabajo, tu salud es primero.

3. Subvención oportuna. El practicante tiene derecho a recibir por lo menos una subvención mensual que no debe ser menor a una Remuneración Mínima. En caso de que la jornada sea menor a las 30 horas, la subvención será proporcional.

4. Media subvención adicional. Luego de 6 meses continuos en la empresa, el practicante debe recibir media subvención adicional a la ordinaria. Esto no varía si el practicante cambio de áreas o de cargos, siempre y cuando haya sido dentro de la misma empresa.

5. ¡Descansos! Todos los practicantes deben gozar de su descanso semanal y de los feriados, y estos deben ser debidamente subvencionados. Corresponde, además, tener 15 días de descanso también pagados, cuando haz practicado por más de un año en la misma empresa.

6. Seguros y facilidades. Las empresas que contratan practicantes deben cubrir con los riesgos de enfermedad y salud, a través de EsSalud o de un seguro privado. Además, deben brindar facilidades a los practicantes para que estos puedan acceder al sistema pensionario.

7. ¿Cómo convalido? Finalmente, las empresas deben emitir un certificado que mencione las capacidades y el desempeño del practicante durante el periodo de duración del convenio, cuando corresponda.

A su vez, hay ciertas obligaciones que como practicantes debemos considerar. Estas son principalmente el cumplimiento diligente y adecuado de los deberes que fueron contemplados en el convenio, acatar las disposiciones formativas de la empresa, respetar y cumplir los reglamentos y otras normas internas, así como el desarrollo de sus programas.

Como vemos -y quienes practicamos o alguna vez lo hicimos, sabemos- muchas veces las empresas no cumplen ni respetan estos derechos. ¿Qué podemos hacer frente a ello?

No respetan mis derechos, ¿qué hago?

La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) es la encargada de recibir las denuncias sobre toda forma irregular de llevar las modalidades formativas laborales. Si bien la norma queda corta para detallar los procedimientos y facilidades para denunciar, el reglamento de la ley establece que los interesados pueden solicitar que se inspeccione el lugar de trabajo para constatar el cumplimiento de las normas. Estas denuncias son anónimas para evitar futuras represalias contra el practicante denunciante. Hoy en día, SUNAFIL viene implementando una serie de medidas para hacer más accesible la forma de denunciar no solo el incumplimiento de estas obligaciones, sino de otras como la corrupción y el acoso.

Los datos:

  • De acuerdo a ley, las subvenciones no se encuentran afectadas por el impuesto a renta u otros.
  • Además de firmar el convenio al iniciar nuestras prácticas, se debe entender las condiciones que estamos aceptando con la suscripción del mismo (las letras chiquitas importan). Recuerda, las herramientas que permiten realizar nuestra jornada deben ser otorgas por la empresa.

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