Verónica Sarmiento: “La sabiduría resulta del conocimiento más la experiencia”

Esta mujer medicina dice que la sabiduría está en ti y es solo cuestión de recordar lo que ya naturalmente sabes. Verónica cree que estamos en un momento crucial para tomar la sabiduría universal y volvernos creadores de nuestra abundancia. En esta entrevista nos cuenta su historia y qué hacer para sanar y retomar nuestro poder.

Si me preguntan por una chamana que es sabia y mantiene el corazón inocente, esa es Verónica Sarmiento Farret. Ella es una mujer medicina que pertenece a un país y a todos los demás. Va tejiendo desde México con otras culturas, uniendo tradiciones y así armando su hermosa magia (o medicina) que pone al servicio del que quiera sentarse con ella y sanar… ¿sanar qué específicamente? Continúa leyendo para enterarte, y entenderás mi amor y admiración por ella.

Cuando la conocí compartí con ella casi una semana en sus talleres, nos enseñó cómo preparar cacao ceremonial, abrir el corazón, trabajar nuestro fuego interno y todos los elementos que tenemos en nosotros, cerramos con broche de oro en un Temazcal preparado para sanar nuestra energía sexual. Después de todo lo que me hizo sentir y entender, no me quedó de otra que entrevistarla en agradecimiento para seguir difundiendo su magia.

Un poco de lo que fue el Taller de Cacao.

¿Quién eres y qué haces?

Me llamo Verónica Sarmiento Farret. Tengo 56 años, durante mi tiempo profesional fui abogada fiscalista administrativa, lo dejé por este camino espiritual cuando tuve un llamado muy fuerte y rotundo. Inicié este camino de la espiritualidad buscando primero la integración en mi misma para saber quién era y así poder compartir desde el verdadero ser. Dentro de la tradición Wirrarika (mexicana) me denominaron Kueviakame que significa vasija celestial, la vasija del todo. Fue una visión que tuvo el Marakame (guía de ceremonia) en una ceremonia y coincide con mucha información que yo he sostenido durante mucho tiempo, visiones que me dieron cuando empecé mi despertar relacionadas con el origen de la vida. El espíritu me hizo ver que Kueviakame significa semilla estelar, una semilla de vida de otro mundo que vino a sembrar una nueva civilización aquí en la Tierra.

 

¿Cómo ha sido tu camino espiritual?

Mi camino es muy curioso. Escuché mi corazón desde que tuve la primera visión, vi cómo me traían al planeta y era depositada en el mar, como una especie de medusa. Venía con dos seres de luz que me decían “te vamos a depositar en el mar y vas a perder toda tu memoria”, en ese momento tuve todo el entendimiento, entonces lo que el espíritu me decía, yo hacía. Creo que la verdadera maestría está en primero trabajar contigo: la sabiduría resulta del conocimiento más la experiencia, si no, se queda nomás en conocimiento – y ya conocimiento hay mucho. La sociedad se formó a través de conocimientos educativos, y después de educar, educar, educar, ¿dónde está la sabiduría? No hay. Una cosa es tener la educación y otra es tener la experiencia. Qué tanto aplicas de todo lo que estás adquiriendo, qué tanto aterrizas de todo aquello que estás experimentando.

 

¿Qué tradiciones combinas?

¡Muchas! He caminado por muchos lugares. Pasé por pruebas fuertes: trabajar el desapego, la soberbia, puntos que eran claves para mí para lograr el cambio. Así me involucré en diferentes tradiciones sin estar tan sumergida en ninguna. Estaba tomando la maestría del momento, la enseñanza que se me estaba dando y si sentía que ya era suficiente para mí, entonces daba la vuelta y giraba a otra tradición. Pasé por la tradición Mechica, la Maya, la Lakota, hasta los peruanos me tocaron con las medicinas sagradas, integré la danza de la luna, la danza del sol, me vi inmersa en doctrinas como el Tao y el Tantra. Utilizo lo que me llega porque soy muy abierta a la fluidez del universo. La medicina te va llegando de acuerdo al camino que vas desarrollando o cómo la vayas necesitando. Si yo  tengo limitaciones de “así tiene que ser”, ya estoy dejando todo lo demás afuera, y no es necesario dejarlo, sino integrarlo. Por eso rezo por la unificación: de los pueblos, de las tradiciones, de la sabiduría.

 

¿Qué es para ti la maestría interna? ¿A qué te refieres con que enseñas a las personas a ser maestros de sí mismos?

La maestría interna es un reconocimiento total de todo lo que tú eres: saber que tienes los elementos de la Tierra en ley de resonancia y de correspondencia universal, porque lo que hay en la Tierra está en ti. Es poder reconocer que en ti hay agua, fuego, tierra, viento, éter, y poder manejar todos tus elementos de manera que las emociones no te avasallen, o la mente no te perjudique haciéndote caer en auto-sabotajes. Iniciar un camino de creación incluye reconocer tus fragmentos, tu oscuridad, creencias, paradigmas, limitaciones, y poder tomar mejores decisiones desde la auto-observación y el reconocimiento de quién eres. Quisiera que la gente retome su poder y dirección; lo más importante es entender la abundancia que hay en ti porque el Universo está en ti, y en el momento en el que emitas una palabra, una acción, un pensamiento, que sea con toda la consciencia y congruencia de sembrar semillas desde el entendimiento del corazón. Un maestro habla desde el corazón, reconoce desde el corazón, se guía a través del corazón.

 

¿Qué ventajas y riesgos crees que tienen las generaciones nuevas?

El sistema le ha inseminado a la juventud distintos tipos de sometimientos y programaciones, como los que hay en el sistema educativo, falsas creencias del éxito o de la competencia. El sistema  educativo está hecho como para que el ser no se encuentre consigo mismo, y solo siga  instrucciones y obedezca. A eso súmale que hay muchos vicios como el alcohol, las drogas, los sintéticos, la ilusión de las modas, las discotecas, quién se viste mejor, tonterías que de verdad no tienen ningún valor y que hacen que la juventud se pierda. Muchos paradigmas vienen de familia y es responsabilidad del joven que empieza a despertar, romper con esas creencias: la  información genética está en el cuerpo, las creencias están en el ADN de la madre, del padre y de sus linajes, entonces el bebé se lleva todas esas experiencias de sus ancestros. Si los jóvenes se den cuenta cuál es la participación de la genética en cada uno de ellos, en lugar de estar peleando con mamá y papá, pueden comprender más allá y sanar esas relaciones para poder vivir alegremente. Necesitamos a los jóvenes para el cambio de las masas, jóvenes conscientes para que las realidades se empiecen a descrear, y así crear realidades sostenidas en el amor, o sea, otra sociedad totalmente diferente.

 

¿Qué es la sexualidad consciente para ti?

Ser consciente sexualmente es reconocer mi propio poder, preguntarme: cómo ejerzo mi sexualidad, realmente me reconozco, como pienso del otro, tengo buena relación con mi mujer, tengo buena relación con mi hombre. Porque todo esto te puede guiar a comprender todos los traumas que existen a nivel sostenido o individual en tus órganos sexuales. El útero es súper importante porque es una puerta entre el cielo y la tierra, entonces al ser una puerta de unión entre la materia y lo espiritual, si  tu reconoces esas partes de tus órganos sexuales, tienes un mejor entendimiento y la abrazas con más amor. Hay gente que no sabe ni siquiera como está por dentro, y eso es patético. No lo critico, para mi es una hermosa oportunidad para que las personas se den cuenta de las herramientas que hay y de que necesitan entrar más consigo mismos y estar más conscientes de lo que son. Tu útero es tu agua vital, el agua representa a la mujer, la que va a recibir las energías que van a hacer la transformación. El fuego representa al hombre, ese fuego te va a dar el poder o el impulso para que la energía sea más armoniosa. En esa relación puedes ver la relación con papá, mamá, la pareja, los amigos, los hermanos y con tu energía masculina y femenina. Todo se genera desde ese punto de creación, los órganos sexuales, la materia y el espíritu. La sexualidad es la unión, hacerla consciente te permite reconocer la forma en la que te estás manejando, si estás ejerciendo una sexualidad que lejos de traerte algo bueno te está ocasionando daño emocional, físico o mental. Lo más importante es qué voy a retirar y cómo me voy a recobrar a mí mismo. Educo niños y jóvenes  porque creo que la sexualidad debe comenzar desde el amor por uno mismo – cómo voy a ayudar a los jóvenes a cambiar toda su visión de la sexualidad si no se aman a sí mismos: quién eres, cómo estás por dentro, qué es lo que  piensas de eso, qué sientes sobre eso, para así remover  todas  esas cosas que crean mucho caos y dolor a nivel  colectivo e individual.

 

¿Por dónde empezar un camino espiritual?

Todo el que busque el camino espiritual tiene que empezar por sí mismo, por el autodescubrimiento reconociendo lo que no tiene como sostén; por  ejemplo, si tu como ser estás viviendo una experiencia de poca autoestima, entonces entras en la búsqueda de tu estima. Ve un poquito más profundo dentro de ti, así llegarán las medicinas que necesitas: todo es medicina, un amigo es medicina, una palabra de tu madre es medicina, o tratamientos de medicina alternativa. Se comienza por la búsqueda interior y fortalecimiento de la estima, no tanto creyéndose ser un gran chamán o querer guiar grandes ceremonias, empieza por ti, tu eres el que tiene que saber qué necesitas para transformarte, eso te va a mostrar el camino que te corresponde a ti. Un detalle importante: obsérvate, céntrate en ti y después observa qué has creado, qué hay en tus creaciones, y cuando hayas visto qué creaste entonces puedes empezar a ver qué relaciones tienes que sanar, y desde ese centro buscar perdonarte a ti mismo realmente por todo lo que estás sintiendo y haciendo, eso  es importante para poder desarrollarte y poder ver qué debes de transformar alrededor de ti y contigo mismo.

Si estás interesado en una sesión con  Verónica o enterarte de sus talleres, contáctala a través de Open Yoga Perú o Tantra del alma.

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