2018: un ritual para un nuevo año

Cada fin de año marca el cierre de un ciclo, lo que lo hace un momento ideal para hacer rituales si quieres empezar un nuevo con la mente y el corazón abiertos.

De cábalas y rituales hemos escuchado un montón, nos dan fórmulas, pasos y nos dicen qué hacer, pero rara vez entendemos por qué hacerlo. Es un tanto ingenuo pensar que solo por haber hecho una lista de cosas que quiero tener el próximo año, el universo me las va a dar. Lo siento, pero es verdad. La mayoría de las personas que hacen listas de deseos para un nuevo año, después la guardan, olvidan lo que desearon y probablemente no trabajaron por ello. Hacer resoluciones a fin de año (y cumplirlas) exige de ti constante trabajo durante el año, y eso es algo maravilloso.

Con esto no estoy diciendo que la magia no cumple su parte. Míralo de esta manera: la manifestación es un pacto de trabajo designado 50-50 entre el universo y tú. Y es justamente por eso que hacer rituales continuamente es tan maravilloso.

Los rituales son acciones que nos permiten entrar en un estado emocional y mental, abierto y enfocado en lo que quieres manifestar. Tomando en cuenta que estamos cerrando un año, pregúntate de qué maneras tus acciones y pensamientos han colaborado con los obstáculos que sientes que te frenan. Todo buen cambio requiere que tomemos consciencia y reconozcamos cómo estamos creando aquello que no nos gusta de nuestras vidas. Haciendo esto, ya tienes un mapa de qué necesitas mejorar para llegar a ese ideal que tienes en mente.

Todos merecemos ser felices, abundantes y hacer lo que nos apasiona. Es por eso que te dejo este ritual para celebrar y despedir el 2017, y darle la bienvenida y comprometernos con el 2018. No solo te permitirá conectarte con lo místico, también estás hablándole en símbolos a tu mente, así que estarás haciendo un trabajo psicológico y mágico. Es un win-win.

Materiales:

  • Velas: 3 del color que sientas se identifica más con tu energía o que te guste más (el negro también es válido).
  • Dos hojas de papel, una tijera, dos lapiceros de colores diferentes (uno que relaciones con lo que ya no quieres en tu vida, y uno para lo que sí quieres).
  • Un pocillo pequeño para quemar.
  • Palo santo.
  • Cristales (opcional).

Qué necesitas hacer:

Realízalo al iniciar tu mañana del último día del año, después de un buen desayuno.

Vístete y arréglate, crea la energía del ritual desde cómo te presentas a este.

Llénate de energía, pon tu intención, imagínate con eso que estás pidiendo.

Evita la rigidez al visualizar o imaginar: a veces nos proponemos ciertas metas y cuando no suceden en el momento y en la forma en la que queremos, nos rendimos. Permítete ser más flexible y dejar que las cosas sucedan.

Agradece todo lo que has logrado hasta ahora, y lo que no.

Lo puedes agregar a cualquier ritual o creencias que tengas, no es excluyente así que no tienes que renunciar a lo que ya haces.

Si eres como yo y sientes que un año nuevo comienza el día de tu cumpleaños, lo puedes hacer ese día también. Este es un ritual para cerrar y abrir ciclos, puedes guardarlo y realizarlo cuando alguna situación te lo pida.

Desliza para ver paso por paso cómo hacer el ritual:

Al finalizar, cierra tus ojos y proyéctate a finales del 2018, cómo será tu vida al lograr lo que te has propuesto, toma un momento respirando y visualizando, el secreto no está en cómo comenzar el 2018, sino en cómo lo quieres terminar.

Deja que las velas y el palo santo se consuman. Cuando eso suceda, recoge todo y, agradeciendo al universo y a ti mismo por el momento, bota las flores y las cenizas (si quieres dejar las flores, puedes hacerlo). Luego de esto, continúa con tu día normal y deja que la magia empiece a hacer de las suyas.

¡Manos a la obra y a manifestar! Cuéntanos en los comentarios cómo te fue haciendo tu ritual.

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