Bravata: un desafío, una pisada, una respuesta

¿Qué pasa cuando mezclas flamenco con baile moderno? Bravata es lo que pasa. Mariana Olaechea nos da su perspectiva como fundadora, creadora, profesora y mujer.

Mariana es la fundadora de la Escuela de Flamenco y Fusión y también de Bravata Dance Crew. Haber bailado flamenco con ella me inspiró a crear nuevas cosas en mi vida. Busqué el flamenco pensando que necesitaba fortalecerme, y lo que aprendí fue a soltarme y suavizarme aún en los palos (estilos de baile de flamenco) más densos. Bailar te cambia y lo que aprendí me sirvió en muchos espacios de mi vida fuera de la sala de ensayo. Solemos escuchar mucho sobre empoderamiento, libertad, creatividad, pero a veces no sabemos cómo incluirlo en nuestras vidas.

Con eso en mente, entrevisté a Mariana y a las chicas de Bravata buscando conocer qué habían sacado ellas de su tiempo bailando y rompiendo esquemas. Este es un grupo que tiene un carácter bien power, demuestran tanta técnica y profesionalismo como diversión y libertad. Todas las integrantes tienen voz y voto: apoyan causas con las que todas estén de acuerdo y tienen el interés de unir personas que les pueda parecer loca la idea y quieran entrar a la aventura al mundo del baile de cualquier edad y procedencia, sepan bailar flamenco o no.

Bravata es un nombre fuerte, ¿de dónde viene, qué significa?

Al inicio buscábamos un nombre que fuese  sinónimo de valentía, porque lo que nosotros empezamos -y seguimos haciendo- es algo un poco loco para el mundo del baile tradicional. Bravata significa desafío verbal,  tú lanzas una bravata a alguien cuando lo desafías. Es algo mucho más objetivo que hacerte un desafío profundo a ti misma. Nos parecía perfecto porque es un desafío, a nosotras mismas, a lo que hacíamos, a lo que bailábamos y también al mundo de lo que normalmente se “tiene que hacer” en el flamenco. Hay que ser valientes para que bailadoras de flamenco se junten a bailar cualquier estilo de música usando los propios pasos del flamenco.

¿Qué desafío da Bravata?

Para mí como creadora y coreógrafa es un desafío. Para las chicas como bailaoras, también, están metidas en este mundo tan específico del flamenco, – ya sean solistas o en de un grupo – y Bravata les pide romper con lo establecido, que sería bailar tu copla tradicional, montada de cierta forma, con cierta estructura, con cierta música, vestida de tal forma. Es lo que se suele hacer y está muy bien, pero el reto que da Bravata es  justamente salir y romper con eso.

¿Por qué mezclar flamenco con baile moderno?

Por una cosa personal, en realidad. Yo me muevo por la música, lo que me hace bailar es que me gusta mucho la música, las canciones, y es ella la que me hace moverme, la que me inspira a crear pasos, a querer seguir el ritmo de esto. Entonces, a mí me gusta mucho la musca del  flamenco, y por eso me dedico a él, pero al mismo tiempo me gusta mucho otro tipo de música, como  la peruana o de varios lados del mundo, la musca moderna, el R&B, el hip-hop, el ranking del Billboard, el country, me gustan un montón de cosas. Así como escucho unas alegrías (flamencas) y quiero moverme, escucho una canción de cualquiera que esté ahorita de moda y, si me gusta la canción, quiero moverme.

¿Cómo surge la idea?

Me rondó la idea hace muchísimos años cuando daba clases en la escuela de Vania Masías, probaba todas las clases y todo me encantaba. Lo que me pasaba es que los movimientos ya me salían flamencos, por tanto tiempo bailándolo todo te sale flamenco: te metes en una clase de hip-hop y te sale flamenco, haces break dance y sigues bailando flamenco; entonces llega un momento en el que dices o peleo con eso o simplemente lo hago mío y voy con eso. Me acuerdo que me decían “bacán, pero sigues metiéndole flamenco” y en un momento, de picona, dije “ya! Déjenme moverme como yo quiero” entonces se me ocurrió, sería paja que yo no sea la única que haga esto, muchas deben estar en la misma situación.

¿Qué nos puedes contar del grupo?

Lo que me parece genial de Bravata es que no solamente son chicas que bailan conmigo toda la vida, hay de varios elencos y me encanta poder reunirlas y darles esta oportunidad a todas. Así me di cuenta de que este bichito por la libertad, de salir de lo de todos los días y bailar de otra forma no solamente lo tenía yo, sino varias. Me encanta que tengan este interés y el compromiso de estar en un grupo así, de lanzarse con todo en a la web y en presentaciones. Se ha vuelto un grupo bastante mixto y eso lo enriquece un montón. Y las que estaban en el grupo al inicio y ya no están, siguen siendo Bravatas: tenemos a Giulia Risso y Anabel Mojarro en España siguiendo el movimiento.

¿Crees que el flamenco está relacionado con el empoderamiento?

Sí, como cualquier baile en realidad. Eso se lo reconozco a cualquier tipo de baile, les tengo respeto y no considero que uno sea más fácil o más difícil que otro. El baile te empodera como mujer y como persona, a un hombre también lo puede empoderar. Es el simple hecho de poderte expresar, yo creo que tener libertad para algo te empodera, la libertad es para mí igualdad de poder: si eres libre de poder hacer algo, lo que te parezca, que te llene y te haga feliz, entonces vas a ser poderosa.  Lo maravilloso del flamenco es que es muy rico y puede expresar un montón de cosas. Depende del palo que bailes y de quién y cómo te cante, expresas una cosa distinta: el flamenco no te limita a algo, ahí puedes ser muy fuerte o muy romántica, muy coqueta o juerguera, puedes estar molesta o muy feliz, puedes ser dulce o agresiva… Eso es lo maravilloso del flamenco, que no sé si necesariamente otros  estilos de baile lo  tengan.

¿Cómo profesora, que ves que la gente se lleva?

Se llevan primero, el tiempo y la libertad de poder romper su rutina, expresarse, yo creo que todo ser humano necesita un poco de creatividad en su vida, ya sea con una hora a la semana de  baile, de cerámica, media hora de dibujo, lo que sea, pero yo creo que la creatividad y el arte en las personas es importante, cada quien a su medida y estilo. Llevarte ese momento, si tomas clases, esas dos o tres horas a la semana en las que tienes la oportunidad de olvidarte del resto, de tus problemas, del tráfico, del trabajo, del hijo, del esposo, de todo y simplemente dedicarte a aprender algo que te gusta es lo principal. Me siento feliz de poder darle a toda esta gente que viene a la escuela –y a los talleres Bravata– ese momento, más allá de si te aprendiste la coreografía, si te salió el paso, es el stop por un momento de tu vida.

¿Qué cualidades ayuda a desarrollar el baile?

El baile en general te da disciplina, te ayuda a ser puntual, respetuosa con un grupo, disciplinada contigo misma para poder llegar a una meta – porque generalmente hay una meta: aprenderte la coreo para bailar al final del curso, o en una muestra, o para ti misma: esa meta te ayuda a ser más disciplinada en aprender. Mejora tu atención, te hace estar mucho más concentrada, porque claro, tienes una hora para captar lo que la profesora está diciéndote, entonces tienes que estar enfocada. En la psicomotricidad te  ayuda a coordinarte, a moverte, a poder mover un brazo de un modo y una pierna del otro – yo creo que la coordinación y la psicomotricidad te ayuda en todo en la vida, no solamente en bailar, porque hasta para caminar te sirve.  En salud y ejercicio, bailar es bueno  por donde lo mires.

¿Cómo son las clases?

En Bravata tenemos dos niveles de clases, el intermedio (que es para gente que ya baila flamenco) y tenemos un nuevo taller de principiantes, que es para gente que no sabe nada de flamenco o no baila nada. Para los que ya bailan flamenco es muy interesante porque todo lo que nosotras estamos sacando como grupo también se los estamos dando a ellas como alumnas,  que aprendan a romper, a agarrar un paso y moldearlo de otra forma. Bravata rompe un poco con el flamenco tradicional también en movimientos, te da muchos registros nuevos. Agarramos  de otros estilos de baile, como jazz, whack, árabe, incluir eso en tu bagaje, en tu repertorio de movimientos te enriquece muchísimo, además, ¡la pasamos buenazo! Hay gente que ve Bravata y dice “ay, es que bailan flamenco un montón de tiempo” pero no se desanimen, estamos adaptando este taller que incluye un poco del sentir flamenco, porque es la base de Bravata. No me sorprendería que de este taller salga gente que se interese a entrar al flamenco después, porque te deja el bichito.

¿Qué les dirías a los lectores para que se animen a probar a Bravata?

A la gente que baila flamenco le diría que es la oportunidad para que, con su conocimiento y su sentir, puedan bailar otra cosa. Si te gusta Rihanna y solamente lo bailas en la discoteca, esta es la oportunidad de bailarlo a tu estilo, con lo que tú tienes dentro. Es importante que sepan que no están bailando flamenco cuando hacen Bravata, están haciendo otra cosa, están bailando Bravata. Entonces para ellos, si quieren pasarla bien, porque es divertidísimo bailar Rihanna acá, o lo que se esté montando, bienvenidas. Me encanta ofrecerles el espacio donde cada Bravata, cada chica del grupo es distinta, enriquece bastante sacar lo que tiene cada una. Y para la gente que recién quiere empezar que no bailan flamenco o no bailan nada, es una manera bonita de empezar, si siempre te ha gustado el flamenco, es una manera un poco light de conocerlo, lo cual no quita que luego vaya haciéndose más complejo, y sobre todo si les gusta Bravata, porque hay muchos que les gusta Bravata específicamente, el poder bailar esa música con ese estilo.

Contacto e información

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