No somos malos, nos desconectamos de lo que somos

¿El ser humano es malo por naturaleza? ¿Qué nos lleva a desconectarnos de nuestros principios morales? Descubre más en esta nota.

Por Fernando García, psicólogo 

En diferentes momentos de nuestra historia, hemos visto a muchos seres humanos cometer atrocidades y/o decidir mirar a otro lado mientras estas suceden. Las personas no son esencialmente malas o psicópatas, solo el 1% de la población mundial lo es.

¿Cómo explicamos el holocausto, los escándalos de corrupción, los escándalos de abuso sexual masivos? ¿Y los crímenes cometidos durante el terrorismo? Esas atrocidades… ¿fueron cometidas por personas normales?

Sí. Si bien Hitler o Stalin nos dan suficiente evidencia para pensar que tenían personalidades psicopáticas, el resto de la población alemana o rusa que los apoyó no tenía estos rasgos. Eran personas como tú y como yo. Es ahí donde los mecanismos de desconexión moral nos pueden esclarecer el panorama: son aquellas rutas que utilizamos para desconectarnos de nuestros principios y valores personales, esos que nos definen como personas.

¿Cuáles son?

La justificación, la comparación con alguien que obra peor, el uso de un lenguaje maquillador, desplazamiento y difusión de la responsabilidad a otros, el distorsionar los efectos de nuestros actos y, finalmente la deshumanización o culpabilización de la víctima.

¿Cómo emergen?

El elemento principal que facilita su aparición es un ambiente tóxico. Espacios lo suficientemente hostiles como para pensar que para sobrevivirlos, tenemos que apagar el chip y optar por la incoherencia absoluta. ¿El tráfico limeño? ¿Qué pasa en el trabajo?

¿Qué puedo hacer?

  1. Ser consciente de nuestra fragilidad humana, esta nos acompañará siempre. La conciencia nos ayudará a detectar estos mecanismos cuando emerjan.
  2. Acompañarte. Entre personas que compartan tus valores personales así como universales como el respeto y la tolerancia, comentar sobre nuestro actuar en distintas ocasiones y retroalimentarnos constantemente. Si uno se desconecta, los demás estarán cerca para advertirlo. Así, crearemos un ambiente moralmente conectado en casa, con los amigos, en el trabajo, etc.

¿Cómo trabajarlos cuando educamos?

En esta web, verás más información sobre los mecanismos de desconexión moral y una propuesta de aplicación en el campo educativo.

 

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