La sexualidad en la adolescencia, ¿un tema difícil?

Si tienes adolescentes en casa y no sabes cómo hablarles de educación sexual, sigue estos cinco consejos y desarrolla una relación de confianza con ellos.

Por Andrea Rodríguez

La gloriosa pubertad puede resultar una etapa un poco misteriosa y problemática para padres y madres. Puede parecer que cada vez es más difícil entablar una conversación con los hijos, y ni qué hablar si se trata de sexualidad.

Lo cierto es que en esta sociedad, los medios de comunicación nos exponen a mensajes de todo tipo que pueden ofrecer ideas erróneas sobre lo que implica la sexualidad. Si tu hijo o hija ya escuchó sobre el tema, y además lo sabes, ¿no crees que merecen escuchar tu opinión? Elabora un plan de acción tomando en cuenta los siguientes consejos: 

1. Sincérate contigo y con tus hijos e hijas

Empieza por reconocer cómo te sientes al hablar sobre sexualidad y sé sincero con tu hijo o hija sobre ello. Es mejor decirles “Hablar sobre este tema es un poco difícil para mí, pero ten por seguro que siempre podemos conversar sobre tus dudas…” a no decir nada por miedo a mostrar tus nervios.

No necesitas ser experto/a. Reconoce cuando no tengas mucha información; te sorprenderás no solo por lo que te preguntan sino también por lo poco que sabes. Lo mejor en estos casos es ser honesto “La verdad es que no sé sobre este tema, ¿te parece si nos informamos juntos?”. Opta por información de fuentes fiables. Una buena referencia son los manuales creados por INNPARES.

2. Expresar abiertamente tus opiniones no es lo mismo que imponerlas

Hablar sobre sexualidad es un tema controversial. Reconocer nuestras posturas en torno a las relaciones sexuales, la comunidad LGTBI, el aborto, la masturbación, entre otros; y saber el porqué de las mismas, es de suma importancia para educar a nuestros hijos e hijas.

Mantén una actitud receptiva y acepta que no siempre opinarán como tú. Decirles “No estoy de acuerdo con que los adolescentes tengan relaciones sexuales porque… tú, ¿qué opinas?” es mejor a “Ni se te ocurra tener relaciones sexuales, los adolescentes no saben qué quieren”. Los sermones solo lograrán que tus hijos o hijas busquen hablar e informarse por otros medios.

Recuerda también que manipular información para que encaje con tu punto de vista no es lo más adecuado porque estarás haciéndole daño a tu hijo o hija; lo mejor, en todo caso, es brindar información desde la mayor cantidad de puntos de vista.

¡Deja que decidan qué postura tomarán! Al fin y al cabo, actuarán acorde a sus deseos más allá de lo hablado en casa; así que no hay mejor cosa que informarlos/as de manera adecuada para que tomen decisiones responsables sobre su propia sexualidad.

3. Es mejor dar información “antes de tiempo” a no tenerla cuando ya llegó el momento

Tus hijos o hijas a esta edad ya hablan de sexualidad, y lo sabes. De lo que sí te sorprenderás es de la cantidad de información que manejan al respecto, aunque no siempre sea la más acertada. Lo más recomendable es hablar sobre ello abiertamente desde temprana edad.

Es importante que tengan información adecuada. Busca informarte y conversar sobre temas variados, por ejemplo, sobre los cambios que les esperan en la pubertad, infecciones de transmisión sexual, métodos anticonceptivos, abusos sexuales y estereotipos de género. ¿Todavía no los has discutido? No entres en pánico, recuerda que ya estás elaborando un plan de acción.

Presta atención. Durante los primeros años de adolescencia, los y las púberes, aunque empiezan a desarrollar una mayor atracción hacia otras personas, no implica que en su mayoría hayan empezado a tener relaciones sexuales. Pero aprovecha esta etapa, prepara a tus hijos e hijas para cuando ese momento llegue. Mientras más información tengan, menor será el interés por explorar la ya no “desconocida dimensión del sexo”.

4. La sexualidad no es algo que se deba temer, tus hijos e hijas deben saberlo

Es muy fácil pensar que la educación sexual solo debe girar en torno a las consecuencias negativas. Pero el acto sexual y la sexualidad también implican placer.

No pierdas tiempo en engaños y prepárate para explicarles las nuevas sensaciones que están experimentando conforme van creciendo como hechos normales en su desarrollo. Aprovecha para hablar sobre la excitación y la masturbación, expresa tus opiniones al respecto, acoge sus dudas y recalca que es común experimentar estos cambios.

Preguntas como ¿está bien tener relaciones antes del matrimonio?, ¿solo se debe tener relaciones sexuales para tener hijos?, entre otras, van a surgir y abundarán. Cada persona es libre de expresar su punto de vista; solo no olvides explicar el por qué piensas de esa manera y preguntar cuál es la opinión de tu hijo o hija. Recuerda que, aunque consideres que no está bien tener relaciones sexuales solo por placer, no debes olvidar informar que algunas personas lo hacen por esa razón.

5. Educa con amor

Conforme nuestros hijos e hijas van creciendo parece que ya no quieren aceptar más nuestros mimos. Sí, parece. Durante esta etapa lo que más necesitan es amor y comprensión. Reinventa las formas de expresar tu amor, toma en cuenta con qué cosas se sienten más cómodos y cómodas. Puede que ya no quieran que les des tantos besos en público como antes, pero puede que en la casa sea otra historia. Pregúntale, escúchalo/a y exprésale cómo te sientes cuando rechaza tu cariño; conversa.

Reconstruye un espacio de aceptación y contención en casa que ayude a fortalecer la autoestima de tu hijo e hija. Jóvenes seguros/as de sí mismos/as tienden a tomar decisiones más acertadas en función a su bienestar; lo que también implica mejores decisiones sexuales a lo largo de su vida.

Puedes iniciar la construcción de tu plan de acción personalizado de educación sexual en casa siguiendo estos consejos. Recuerda siempre la sinceridad y explicar el porqué de tus opiniones.

EL DATO

Siempre podemos informarnos más. La guía espectacular sobre Educación Sexual para padres del “Planned Parenthood Health Services of Southwestern Oregon” es una herramienta más de conocimiento.

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